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lunes, 30 de mayo de 2022

Gran respuesta a la convocatoria de CCOO y UGT frente a las Big Four por un convenio de consultoría digno

 Los sindicatos se movilizaron el pasado 26 de mayo, a las puertas de las cuatro grandes consultoras (EY, Deloitte, PwC y KPMG) por todo el país. 

CCOO : "Esperamos que la reunión de la mesa del convenio del próximo día 30 de mayo sea un punto de inflexión y se comience a negociar de verdad". 


La Asociación de Empresas de Consultoría (AEC), patronal del sector, presentó a la mesa negociadora del convenio una propuesta, en la que se pedía ampliar la jornada máxima diaria hasta las 12 horas efectivas y considerar los sábados como jornada ordinaria, es decir, trabajarlos gratis. 

Esto llevó a los sindicatos a denunciar públicamente los planteamientos de la AEC quien, como respuesta, decidió romper las negociaciones abocando a CCOO Y UGT a comenzar una serie de movilizaciones. La primera de ellas, el 12 de mayo en la sede de la AEC en Madrid, hizo que la patronal diera marcha atrás y convocara de nuevo a la mesa del convenio para el próximo 30 de mayo.
 
Para CCOO , el hecho de que se reabriera la negociación era únicamente regresar al punto de partida, por lo que ambos sindicatos decidieron continuar con las movilizaciones hasta que se observara un cambio de actitud de la AEC que permitiera avanzar hacia un convenio de consultoría digno. 

Las y los delegados de las dos organizaciones, y quien quisiera sumarse, fueron convocados el pasado 26 de mayo, en las diferentes sedes que las cuatro grandes consultoras (las Big Four), PriceWaterhouseCoopers (PwC), KPMG, Deloitte y Ernst & Young (EY) tienen repartidas por todo el país. 

Las concentraciones se llevaron a cabo en: Málaga (EY), Sevilla (Deloitte), Santander (PwC), Barcelona (EY), Bilbao (EY), Madrid (EY y Deloitte), Valencia (KPMG y PwC), en la Plaza de la Escandalera en Oviedo y en la Plaza de España de Zaragoza. 

Desde CCOO indican que "la respuesta a la convocatoria ha sido todo un éxito en todas y cada una de las ciudades", que "Esperan que la patronal haya visto que sus plantillas están hartas de precariedad y que esto suponga un punto de inflexión de cara a la próxima reunión del 30 de mayo y se comience a negociar de verdad". 

Desde el sindicato consideran que "la patronal y asociados, deben dejar de lado su discurso abogando por la "flexibilidad", como excusa para reducir costes a través de jornadas maratonianas de 12 horas y de lunes a sábado. Si no llegan a cumplir objetivos con el cliente, con el personal en jornadas de 8 horas, lo que necesitan no es flexibilidad sino contratar gente" han dicho. 

La organización insiste en que "son precisamente sus plantillas quienes les generan miles de millones en beneficios cada año y que ya va siendo hora de que sean corresponsables y repartan parte esa riqueza con quienes la producen, mejorando sus condiciones laborales". 

Ambos sindicatos han indicado que "las movilizaciones van a continuar mientras no vean un cambio de actitud real y que sigue sobre la mesa la posibilidad de una convocatoria de huelga para el próximo mes de junio".

miércoles, 9 de marzo de 2022

CONTRA LA GUERRA DE UCRANIA. QUE PARE ESTA GUERRA

 
Hoy, más que nunca, es imprescindible mantener presentes los principios fundadores de Europa: paz, democracia y solidaridad

Desde Comisiones Obreras reiteramos nuestra más enérgica condena a la invasión rusa de Ucrania. Este cobarde e ilegítimo acto bélico y la consecuente guerra deben parar de inmediato. Asimismo, expresamos nuestra solidaridad con las gentes de Ucrania y especialmente con su clase trabajadora, con las víctimas en el país y con las y los trabajadores ucranianos que residen en España y que viven con dolor el drama de la guerra en la distancia.

CCOO ha exigido que se tomen todas las medidas necesarias para que la acción bélica pare de manera urgente y las tropas rusas se retiren del territorio ucraniano, que han ocupado violando la legalidad internacional, y se restituya la paz. 

En el terreno humanitario, el Gobierno de España y la Unión Europea deben estar a la altura que requiere esta situación, y marcar una clara diferencia con otras ocasiones en las que no lo han estado. Estamos obligados a brindar todo el apoyo necesario a las personas afectadas por la guerra, en la región o donde éstas se desplacen, garantizando el establecimiento y seguridad de corredores humanitarios y elaborando planes de acogida y reubicación dentro de la UE. 

Asimismo, deberán facilitarse oportunidades laborales. Hoy, más que nunca, es imprescindible mantener presentes los principios fundadores de Europa: paz, democracia y solidaridad. Reafirmamos nuestro compromiso con el desarme en todo el mundo y con la firma del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares a nivel global, garante de paz y la libertad a nivel mundial. 

CCOO se solidariza también con el pueblo ruso que reclama el fin de la guerra y que de manera valiente se manifiesta contra las actuaciones de su gobierno y que está siendo represaliado, detenido y encarcelado por ejercer derechos tan fundamentales como el de libertad de opinión o manifestación, así como con la clase trabajadora que también allí pagará un alto precio por la apuesta bélica de su gobierno. 

CCOO llama la atención sobre el vergonzoso e irresponsable juego de fuerzas políticas disruptivas y de tinte autoritario que han emergido en todo el mundo y significativamente en Europa, y que han pasado del coqueteo a Putin, a bramar con más fuerza sus mensajes antieuropeístas y golpear los tambores de guerra con la bandera nacional. El nacionalpopulismo del que hace gala la extrema derecha es un riesgo para la democracia y su exacerbación una consecuencia más de la guerra. La clase trabajadora española, así como la mundial nos reconocemos sólo en un mundo sin guerras y en alcanzar la paz justa y duradera, también a través de la justicia social. 

miércoles, 20 de octubre de 2021

El día que miles de obreros ocuparon la Seat y los grises mataron a Antonio Ruiz

 Se cumplen 50 años de la masiva huelga de octubre de 1971 que acabó en graves disturbios dentro de la fábrica y el asesinato de un obrero a manos de la policía franquista 


La madrugada del 18 de octubre de 1971, como cada inicio de turno en la Seat, cientos de obreros, llegados en autobuses, se amontonaban para acceder al recinto. Pero había ese día una imperceptible diferencia entre la multitud. Siete hombres, trabajadores despedidos por ser enlaces sindicales, se estaban colando en la que era la mayor fábrica de coches de España para iniciar una huelga, una de las más sonadas y violentas durante el franquismo y de la que ahora se cumple medio siglo.  

"Llegamos al Taller 1 y subimos al vestuario. Nos pusimos el mono. Cuando bajamos al taller, muchos trabajadores ya estaban esperándonos", recuerda Pedro López Provencio, uno de los siete dirigentes que entró ese día a la factoría de Zona Franca, en Barcelona, pese a estar despedido. Entonces tenía 27 años y era Oficial de Primera Técnico. Subido a un contenedor, recuerda las palabras que pronunció frente a los primeros congregados: "¡Compañeros! Tal como hemos venido anunciando y habéis acordado en las asambleas, los representantes sindicales despedidos hemos entrado para ocupar la fábrica y reclamar la readmisión. ¡Queda declarada la huelga general en toda la factoría!".  

Lo que siguió a esas palabras es historia del movimiento obrero. Miles de empleados se sumaron al llamamiento –se calcula que llegaron a ser 6.000– hasta celebrar una gran asamblea frente a las oficinas centrales. Pero el paro no dio los resultados esperados. El Gobierno Civil ordenó la entrada de la policía al recinto para restablecer el orden y se desataron graves disturbios durante horas dentro de las instalaciones. Hubo incontables heridos y la policía franquista mató de varios disparos a un trabajador que ni siquiera era militante: Antonio Ruiz Villalba. Tenía en ese momento 33 años.  

"Ese grado de respuesta represiva nadie se la esperaba. El grado de movilización de la plantilla era enorme y no pedíamos nada demasiado utópico, sino la readmisión de los delegados", recuerda Carles Vallejo, hoy presidente de la Asociación de Expresos Políticos del Franquismo y por entonces un joven empleado de la Seat y militante de las Juventudes Comunistas. Esa jornada la vivió Vallejo desde el exterior de las instalaciones porque, pese a ser también él un representante de los trabajadores despedido, se acordó que los que ya habían pasado por la cárcel mejor se mantuviesen al margen.
  
Una de las pocas imágenes que se conservan de esa jornada. La caballería de la policía en el exterior del complejo. Archivo Memorial Seat 

50 años después de esa huelga, Vallejo, López Provencio y otros de sus protagonistas han editado el libro 18 de octubre de 1971. La ocupación de la Seat. Narración y representación histórica, en el que repasan mediante numerosos testimonios lo que sucedió aquel día, en las jornadas de protesta siguientes y cómo esto impulsó la organización obrera en la Seat. La entrada de los grises en la planta y el asesinato de un compañero supuso un antes y un después para muchos. Y sitúa ese capítulo como uno de los más importantes de la lucha obrera durante el franquismo, junto con las huelgas de Bandas en Frío (1967), Siemens (1962) o Ferrol (1972). 

"En Catalunya seguro que no llegó a haber una ocupación con ese nivel de violencia policial", repasa Javier Tébar, profesor de Historia Contemporánea de la Universitat de Barcelona (UB). La repercusión de la protesta, además, tuvo que ver no solo con su sangriento desenlace, sino con que sucediese en la Seat. No era una fábrica cualquiera, más bien al contrario. "En aquel momento representaba el modelo de empresa franquista", señala. 

La Seat, empresa icónica y 'militarizada'

En la España del desarrollismo, en los 60 y 70, la Seat entró en el imaginario de toda la población a través del Seat 600, símbolo de progreso. Fundada en 1949 por el Instituto Nacional de Industria, como gran apuesta industrial del franquismo, la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT) fabricaba automóviles bajo licencia de la italiana Fiat. Sus ventas se dispararon durante los 60. Si en 1961 tenía 6.500 trabajadores, en 1971 alcanzaba los 24.000 (y llegaría a superar los 30.000). La fuerza de trabajo se nutría además de la inmigración, hasta el punto que los catalanes de origen eran minoría, el 15%, frente al 36% que constituían los casi 10.000 andaluces, según un censo de la empresa de 1974.  

"Se dice que representaba lo mismo que la Renault en París", ejemplifica Tébar. En el plano laboral, que por entonces iba muy ligado a las demandas democráticas, esto significaba que lo que ocurría en la Seat tenía mayor repercusión en todo el Estado. "Otra símil que se usaba mucho, sobre todo entre la militancia, era el dicho de que si la Seat estornuda, el resto del país se resfría", añade este historiador.

Antes de los 70, la organización obrera en la Seat era muy precaria, aunque ya había habido huelgas para reclamar mejoras laborales. "La plantilla era muy difícil de movilizar por la estructura militarizada de la empresa", explica Vallejo, que recuerda que los directivos procedían del Ejército. "Además, el régimen tenía mucho cuidado y había un equipo de la Brigada Político-Social solamente dedicado a la Seat", remarca este activista. 

Además del férreo control de la dirección, las condiciones de trabajo de los obreros rasos eran muy duras. Quizás suponían una mejora para los jornaleros que llegaban del campo, pero las exigencias de la cadena de montaje, sin apenas descansos, hacían mella en el físico de muchos y provocaban constantes accidentes laborales. Justo era el caso de Antonio Ruiz Villalba, que ese día, el 18 de octubre, acudía al centro de trabajo para entregar los papeles del alta médica. "Había estado 15 días de baja por un accidente en un ojo. Se reincorporaba al día siguiente", explica su sobrina, Sol Expósito. 

La batalla por la representación sindical

A finales de los 60 y a principios de los 70 cambiaron muchas cosas dentro y fuera de la Seat. El proceso de Burgos tuvo un importante impacto en la militancia antifranquista y, en Catalunya, el PSUC decidió aumentar su apoyo en fábricas como Seat. Surgieron en la planta las primeras comisiones obreras y se celebraban asambleas a la hora del bocadillo para organizar reivindicaciones. En diciembre del 70, tres empleados, entre ellos Vallejo, fueron detenidos, torturados en la Comisaría de Via Laietana, posteriormente encarcelados y despedidos.  

Pero el gran catalizador de la huelga del 18 de octubre fueron las elecciones sindicales de junio del 71, donde por primera vez se desafió al sindicato vertical con numerosas candidaturas vinculadas a las comisiones obreras. La mayoría de ellas arrasaron. "Los obreros estaban contentísimos, exultantes, parecía que habíamos tomado el Palacio de Invierno", recuerda López Provencio. Él era uno de los elegidos. Algunos despedidos, como Vallejo, también se presentaron pese a estar vetados y barrieron en sus secciones. 

"A los 15 días, la empresa pretendió que varios trabajadores del Taller 1 pasasen al turno de noche y ellos se negaron", añade. Allí se desató el enésimo pulso con la dirección, pero esta vez con representantes reales de los obreros con asiento en la Junta de Empresa. Sus exigencias derivaron rápidamente en el despido de 11 cargos sindicales, entre ellos López Provencio, y otros 33 trabajadores. "La reivindicación de la representatividad obrera está en el centro de ese episodio", señala Tébar sobre la huelga que vendría. 

Los disturbios del 18 de octubre

Lo que ocurrió ese 18 de octubre fue una auténtica batalla campal dentro de un complejo industrial, taller a taller, en el que los obreros respondieron a las cargas de la caballería y a los gases lacrimógenos con lluvias de tuercas, tornillos y bolas de acero que hacían resbalar a los caballos. Los altercados se iniciaron al mediodía, durante la gran asamblea, y se alargaron hasta las 19.00 o las 20.00. Nadie hizo recuento de heridos, porque muchos quisieron evitar la enfermería de la Seat para no ser fichados. 
 
Los enfrentamientos se desarrollaron a lo largo de la tarde entre talleres, almacenes de grasas, centrales térmicas, compresores, vehículos… “Los policías se encarnizaron”, asegura López Provencio, que explica que cargaban “sin orden ni concierto” y que la respuesta de los trabajadores tampoco se quedó corta. Los huelguistas, que inicialmente se contaban por miles, se parapetaban en grupos por los talleres y atacaban y se escondían por rincones del complejo que nadie conocía mejor que ellos.  

López Provencio, que hacia el final optó por esconderse y salir cuando todo había finalizado, nunca imaginó que la protesta derivaría en ese combate. "La idea era que una vez paralizada toda la fábrica y con la intención firme de que no nos iríamos, la empresa se avendría a negociar. Hasta aquí estaba todo calculado", afirma. Pero no sucedió así. El gobernador civil, Tomás Pelayo Ros, dio la orden de disolver la asamblea. 

"Las órdenes y la decisión de no ceder e ir a por todas llegaron de Madrid, desde el Gobierno”, opina Vallejo. En un contexto de principio de la crisis de la dictadura, Tébar va algo más allá en su análisis. "La entrada de la policía de aquella forma fue en si mismo una muestra de debilidad. Antes un conflicto como aquel lo hubiesen podido resolver sin la policía”, observa. 

En memoria de Antonio Ruiz

El libro 18 de octubre de 1971. La ocupación de la Seat, elaborado en su mayoría por personas vinculadas a CCOO, está dedicado a la memoria del fallecido Antonio Ruiz Villalba. Durante los altercados, este andaluz de 33 años recibió varios disparos de un policía y fue trasladado en estado de gravedad al hospital. Acabó falleciendo el 1 de noviembre de 1971.  

Lo que se sabe de su asesinato no se deriva de ninguna investigación, porque nunca se hizo nada para esclarecer los hechos. Según testimonios que han quedado en la memoria oral, un agente se habría descabalgado durante los disturbios y, desde el suelo, le habría disparado. “No fueron disparos al aire, porque a él le alcanzaron cinco o seis balazos en la barriga”, precisa su sobrina, Sol Expósito. 

Natural de Jerez del Marquesado, en Granada, Ruiz Villalba llegó a Barcelona cuando tenía unos 20 años. En la ciudad conoció a su mujer, María Expósito, que también era andaluza. Vivían en el barrio de Gracia. “Él no estaba en las comisiones obreras, no era activista de ninguna organización… Simplemente se encontró en esa situación”, declara su sobrina.  

Tras su muerte, ni el Gobierno ni la empresa se disculparon ni abrieron investigación alguna para reparar el dolor creado. “Esto es lo más grave. Había mucho miedo”, añade Sol Expósito. Sí le ofrecieron trabajo en la Seat a la mujer, pero ella lo rechazó. Tampoco quiso implicarse nunca en las posteriores reivindicaciones y homenajes a su marido que le hicieron en la fábrica, ya en democracia.  

En 2016, tras años de pedirlo, la Asociación Memorial Democrático de Trabajadores de la Seat logró que pusiesen el nombre de Antonio Ruiz a un paseo de la Zona Franca. Pero ni allí ni a los homenajes que se le hacen anualmente ha querido ir María Expósito. “Yo siempre se lo propongo a mi tía, pero me dice que no. Que no tiene fuerzas”, sostiene la sobrina.  

El mito de la ocupación

La sangrienta represión de la ocupación de la Seat dio pie a dos semanas de huelga y movilizaciones continuas de la plantilla, con marchas por la ciudad y una protesta en Plaza Catalunya. Hubo decenas de detenidos y despedidos, aunque muchos de ellos acabaron readmitidos con el tiempo debido a la presión de los propios trabajadores. A otros, como López Provencio, no se les permitió reincorporarse hasta 1977, en el caso de la Seat justo antes de que se aprobase ese año la amnistía laboral.  

Se puede decir que todo lo que rodeó a aquel paro sirvió de inicio a un período de conflicto permanente en la fábrica, muy vinculado a la lucha por la democracia. “Aquel fue un momento clave de concienciación obrera e incluso política dentro de la Seat. Fue un salto cualitativo para muchos obreros, que desde aquel momento se implicaron más directamente en la lucha”, resume Vallejo, que recuerda que con los años se llegó a mirar con cierto recelo a la plantilla de la Seat porque lograba mejores condiciones laborales que la media del sector.  

Una última consecuencia, menos perceptible, es que ese 18 de octubre nació también un mito de la lucha obrera. Un capítulo difícil de borrar. “Los trabajadores de la Seat mantienen el ritual, que se inició durante la Transición, de recordar cada año ese evento histórico. No creo que en Catalunya haya nada igual”, concluye Tébar.

miércoles, 24 de marzo de 2021

CCOO exige al Gobierno una regulación ambiciosa en materia de vivienda que ponga coto a la especulación

 El presente y el futuro de la ciudadanía, especialmente de la juventud trabajadora, y el propio cumplimiento de un derecho constitucional y humano, como es el acceso a una vivienda digna, no pueden depender de las leyes del mercado.


Ante el grave problema de la población con el acceso a la vivienda y el debate abierto por la Ley de Vivienda que se está negociando, CCOO considera que el Gobierno debe priorizar políticas públicas que doten de seguridad y certezas al conjunto de la población trabajadora y, particularmente, a la generación de personas jóvenes asfixiadas por la imposibilidad de acceder a un empleo estable, a unos ingresos suficientes y a una vivienda digna.

En este sentido, CCOO considera que uno de los primeros pasos para evitar el naufragio de varias generaciones debe ser la aprobación de una Ley de Vivienda que asegure los derechos de la mayoría y ponga coto a los “tiburones de la especulación”, en coherencia con las reivindicaciones que el sindicato está poniendo sobre la mesa y que pretende reforzar con el despliegue de una campaña específica en redes sociales bajo el hashtag #ViviendaXDerecho.

El acceso a la vivienda es un derecho reconocido en nuestra Constitución, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el Pacto Internacional de Derecho Económicos, Sociales y Culturales, y que en consecuencia no puede quedar a merced de las leyes del mercado, sino que ha de ser regulado y asegurado por los poderes democráticos. 

Así, en marzo de 2020 CCOO presentó, de forma conjunta con UGT, la “Iniciativa sindical por el derecho a la vivienda”, en la que se plantean, entre otras medidas, fijar precios máximos de alquiler, maximizar el uso del amplio parque de viviendas construidas a través de diversas fórmulas de alquiler público y social, la rehabilitación del parque residencial y un mayor esfuerzo público en materia de vivienda. Como recordaba en su presentación el secretario general de CCOO, Unai Sordo, “es necesario que la vivienda se convierta en un derecho y no en un negocio. España destina uno de los presupuestos públicos más bajos de Europa a política de vivienda (apenas el 0,1% del PIB). Por ello, pedimos al Gobierno que sea valiente, que asuma sus competencias e impulse actuaciones decididas en materia de vivienda pública, social y de alquiler asequible”. 

Recientemente CCOO también ha presentado un informe sobre “La vivienda de alquiler en España”, que incide en que “regular y rebajar los precios del alquiler es una medida fundamental para reducir los niveles de pobreza y exclusión”. Alrededor de tres millones de inquilinos, el 41% de la población que vive de alquiler, dedican más del 30% de sus ingresos a pagar el arrendamiento. “Un esfuerzo excesivo que supera los criterios de solvencia y capacidad de pago que utilizan las entidades financieras”.

LA JUVENTUD LIDERA LA TASA DE RIESGO DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL

La larga crisis económica y social derivada del crack financiero de hace más de una década y las políticas impuestas en España a partir de 2010 truncaron las trayectorias y expectativas vitales y laborales de toda una generación que hoy, tras la nueva crisis provocada por la pandemia, se ve abocada a una situación de precariedad insostenible, compartida con quienes ahora son aún más jóvenes.

El panorama sociolaboral es crítico, a juicio de CCOO, como lo acredita el hecho de que las personas de entre 16 y 29 años lleven liderando la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social en España desde el año 2012 (31,7% frente al 25,3% del conjunto de la población, según datos del INE correspondientes a 2019, previos a la pandemia y sus efectos).

Por otra parte, en el primer semestre de 2020 la tasa de emancipación residencial de la población joven en España se redujo en 1,3 puntos porcentuales, pasando del 18,7% al 17,3%, el peor dato desde 2001, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Unai Sordo celebra que la despenalización de piquetes sea aprobada en el Congreso: "Huelga no es delito"

 


El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, ha celebrado que la ley para despenalizar los piquetes de huelga se aprobara el jueves 11 de Marzo en el Pleno del Congreso y avance en su tramitación hacia el Senado: «Huelga no es delito», ha manifestado.

En un vídeo difundido en redes sociales por el sindicato, recogido por Europa Press, Sordo ha señalado que el artículo derogado en la ley, el 315.3 del Código Penal, «se ha utilizado para encausar a cientos de sindicalistas por el ejercicio del derecho de huelga y el ejercicio informativo en piquetes».

Un «artículo tardofranquista», ha criticado que provocó «peticiones de penas de cárcel absolutamente desproporcionadas respecto a las actuaciones» de estas personas por lo que el sindicato desarrolló una «intensísima campaña de denuncia», ha recordado.

«Era un ataque al ejercicio del derecho fundamental de huelga. Ese artículo tiene que desaparecer», ha apostillado Sordo, que espera que esta iniciativa, promovida por el PSOE y acordada por el Gobierno de coalición con Unidas Podemos, «cristalice cuanto antes con su eliminación del Código Penal».

miércoles, 3 de marzo de 2021

Los salarios del sector TIC deberían subir hasta 30.000 euros al año para acercarse a la media de Europa

 CC OO presenta un informe sobre el sector de la información y las comunicaciones en el que pide un acuerdo estatal por el desarrollo tecnológico y la digitalización


En el sector de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (conocido como TIC) cada unidad de producto fabricado, ya sea en las manufacturas o en el sector servicios --donde se registran el 96% de la producción de estas actividades en España-- tienen un alto valor añadido. Esta característica suele tirar hacia arriba de los salarios, ya que existen márgenes superiores de negociación respecto a aquellas empresas que no fabrican un producto con dicho margen. Sin embargo, según un exhaustivo informe realizado por CC OO "llama la atención que en España, el Sector de las TIC no sea un sector puntero en condiciones laborales".


España tiene el 7% de sus ocupados trabajando para el sector TIC, lejos del 18% de Alemania; el 17% del Reino Unido; o el 13% de Francia y más en la línea de Italia (9%), Polonia (6%) y Holanda (5%). Y, aunque el 86% de los contratados son fijos, se trata de un sector fuertemente masculinizado ya que prácticamente nueve de cada diez trabajadores de estas actividades en el mercado español son hombres.

Pero son los salarios el aspecto que más deteriora estas condiciones laborales y que está provocando desde hace años la marcha de los mejores profesionales a otros países de Europa, según ha advertido hoy el responsable de la Federación de Servicios a la Ciudadanía, Juan Manuel del Campo, quien ha precisado que los sueldos de los profesionales TIC en España deberían subir entre 20.000 y 30.000 euros al año para acercarse a la media europea.

Además, en este sentido, este responsable sindical ha destacado que la cualificación que exigen las empresas no se corresponde en la mayoría de las ocasiones con los contenidos curriculares de las universidades, por lo que muchos estudiantes completan su formación de manera autodidacta y pagando cursos complementarios. Pese a la gran demanda empresarial y la escasa oferta de profesionales "los salarios resultan un aspecto problemático en el sector, caracterizado por su heterogeneidad y una incidencia de bajas remuneraciones en algunos de los puestos laborales de menor jerarquía".

Por ello, el secretario general de CC OO, Unai Sordo, ha situado como uno de los principales retos del sector "estudiar cómo se redistribuyen las mejoras de productividad" que en estas actividades son notablemente superiores al resto de la economía. En esta línea, la ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, que ha intervenido también en la presentación de este informe, ha añadido otros dos retos del sector TIC: lograr la digitalización de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y dotar de capacitación en competencias digitales al grueso de la población trabajadora.

Para desarrollar esta capacitación, CC OO pone el acento en la capacitación permanente de los trabajadores. Además de pedir que se desarrolle una red de centros públicos de formación que impartan las necesidades empresariales a través del impulso de la formación dual, profesional, reglada y continua. El sindicato exige desarrollar planes formativos específicos para la recualificación de trabajadores afectados por los procesos de transformación digital de las empresas y que los ERTE estén ligados a planes de formación, con objetivos concretos de recualificación y recolocación de perfiles críticos por desarrollos de nuevas tecnologías o por pérdidas de contratos, por ejemplo. “Es necesario que la formación que se debe ligar a los ERTE tenga como objetivo el mantenimiento del empleo adaptándolo a las necesidades de la empresa en el corto plazo”, resaltó el sindicato.

El plan de CC OO
En este escenario y con el informe presentado hoy, CC OO se suma a la petición de algunas asociaciones empresariales españolas, como Adigital y Ametic, y reclama medidas urgentes para la transformación digital de España como una de las palancas fundamentales para relanzar el crecimiento económico, reducir la desigualdad, aumentar la productividad y aprovechar todas las oportunidades económicas y sociales que brindan las nuevas tecnologías.

En su Plan de acción y medidas por el desarrollo tecnológico y la digitalización de las actividades productivas en España presentado hoy, el sindicato insta a todos los agentes sociales a alcanzar un acuerdo estatal por el desarrollo tecnológico y la digitalización. CC OO urge al Gobierno a crear un grupo estable de diálogo con las organizaciones sindicales, el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, asociaciones patronales, comunidades autónomas y universidades para diseñar propuestas concretas para alcanzar esa meta y hacer un seguimiento de las mismas.

miércoles, 20 de enero de 2021

La OIT lanza una plataforma multimedia sobre historias de la vida real del mundo del trabajo

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzó el pasado 11 de enero de 2021, Voices, una nueva plataforma multimedia que narra las experiencias directas de personas en el corazón del mundo del trabajo a través de videos, fotos, audios y textos. 

Estas historias reflejan el enfoque centrado en las personas de la Declaración del centenario de la OIT para el futuro del trabajo. Algunas ponen de relieve la labor que la OIT está llevando a cabo en torno a una serie de cuestiones, desde el trabajo infantil, pasando por la formación profesional, hasta la creación de empleo, entre otras más.

Otras historias presentan a personas que, a través de su trabajo, marcan una diferencia en la vida de las poblaciones más vulnerables.

Además de los contenidos multimedia, Voices incluirá un blog periódico y diversos podcast sobre el futuro del trabajo con la participación de especialistas y agentes del cambio en el mundo del trabajo. Todos los contenidos estarán disponibles en inglés, francés y español.

Las personas están en el corazón del mundo del trabajo. Nuestra nueva plataforma Voices dará vida a sus historias y a las importantes cuestiones que plantean de una manera que es a la vez accesible y memorable. A través de Voices pretendemos impulsar el mandato de la OIT: hacer realidad la justicia social y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres”, ha explicado Martin Murphy, director del departamento de Comunicación e Información Pública de la OIT.

Origen de la noticia

miércoles, 30 de septiembre de 2020

La izquierda alemana pone en el mapa la semana laboral de cuatro días como receta frente a la pandemia

 A propuesta del principal sindicato del sector industrial, IG-Metall, y del partido izquierdista Die Linke, cobra fuerza en el país de la canciller Angela Merkel la idea de reducir la semana laboral a cuatro días


"La historia del trabajo también es una historia de la reducción del trabajo". A esa frase se confrontaban hace unos días los lectores del diario conservador y poco amigo del progresismo alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung. El artículo que contenía esa afirmación llevaba por título un elocuente interrogante: "¿Trabajar sólo cuatro días?".

Que ese periódico, considerado uno de los bastiones del ordoliberalismo teutón, dedique sus páginas a plantear esa pregunta da cuenta del camino que está haciendo en el país de la canciller Angela Merkel la idea de reducir la semana laboral hasta los cuatro días de trabajo. Hace un par de semanas, la puso sobre la mesa la diputada y co-presidenta de Die Linke, Katja Kipping. 

Ella ha defendido la propuesta como "una utopía realista" que para muchos puede sonar más a realidad. Sobre todo, porque el principal e influyente sindicato de la industria germana, IG-Metall, también apoya esta reducción laboral. Además, estos días se ha escuchado defender la semana de cuatro días a economistas, responsables del mundo empresarial y hasta del Gobierno alemán, que hace unos días acordó ampliar hasta finales de 2021 el mecanismo de los kurzarbeit, el equivalente de los ERTE españoles, para frenar la destrucción de empleo por la crisis del coronavirus.

En tiempos de pandemia, el argumento de Kipping que suena con mayor potencia probablemente sea ese según el cual una jornada semanal más corta es, en último término, una cuestión de salud pública. A su entender, contribuiría a romper con una cara dinámica de la que se habla poco en el mercado laboral germano. "La duración media de la baja por enfermedad por dolencias relacionadas con el estrés es tres veces más alta que la de otras enfermedades", según ha subrayado la lideresa de Die Linke, que ha defendido que en sectores como el de las nuevas tecnologías la reducción de la semana laboral no tiene nada de utópico.

Kipping ha citado el ejemplo de la firma estadounidense Microsoft, que ha registrado la experiencia de poner a sus trabajadores semanas laborales de cuatro días para ver crecer la productividad de sus empleados "casi un 40%". Pero la reducción del trabajo semanal va más allá del sector informático. De lo contrario, en IG-Metall no se habrían pronunciado a favor de la idea. 

Jörg Hofmann, presidente de ese sindicato, señalaba en una reciente entrevista con el Süddeutsche Zeitung que trabajar menos tiene más beneficios que los relacionados con la salud pública o el aumento de la productividad. "La semana de cuatro días sería la respuesta al cambio estructural de sectores como el de la industria del automóvil", según Hofmann. 

Él alude así a la difícil situación en la que se encuentra el estratégico sector del automóvil alemán, ahora golpeado por la crisis de la COVID-19 pero, sobre todo, por lo que parece el inexorable futuro eléctrico de la movilidad. En este contexto, ya hay empresas, como el consorcio alemán fabricante de coches Daimler, en las que se está aplicando la idea de reducir el tiempo de trabajo para salvar empleos. 

Para Hofmann, la reducción del tiempo de trabajo semanal tiene mucho que ver con la protección del empleo. "La transformación no debe llevar a despidos, sino a un trabajo bueno para todos. En este sentido, los trabajos industriales se pueden mantener en lugar de eliminarse", según el presidente de IG-Metall.

Economistas y empresarios, a favor

Varios economistas han aprovechado el debate para apuntar que esta propuesta no consiste en una "ensoñación", término que ha empleado, por ejemplo, el semanario Der Spiegel. El economista Heinz-Josef Bontrup, profesor emérito de la Universidad de Gelsenkirchen, subrayaba también en una reciente entrevista con el Frankfurter Rundschau que "hay suficientes estudios que prueban que quien trabaja menos es más productivo". 

miércoles, 19 de agosto de 2020

Trabajar menos para conservar el empleo: el caso del fabricante de coches Daimler

 El responsable de marcas como Mercedes-Benz o Smart acuerda con sus trabajadores reducir temporalmente su jornada para evitar despidos

Abundan las empresas en que, ante la crisis generada por la pandemia de la COVID-19, no se ha escatimado en realizar despidos para reducir costes y ajustarse así al shock que ha supuesto el coronavirus. No es el caso, de momento, del consorcio alemán fabricante de coches Daimler. En esta compañía alemana, responsable de marcas como Mercedes-Benz o Smart, el diálogo social está manteniendo lo que sus trabajadores en la sede central de la empresa llaman "seguridad del empleo". Es más, en Daimler, firma que no ha anunciado despidos asociados a la crisis del coronavirus, empleados y dirección se acaban de dar un año en el que no habrá salidas forzosas de la empresa. 

"Las últimas negociaciones entre el comité de empresa y la dirección tenían por objetivo mantener la seguridad del empleo", dice a elDiario.es un portavoz del comité de empresa. Esta instancia la domina el sindicato IG Metall, la mayor organización sindical del sector industrial alemán.

Los representantes de IG Metall en Daimler han logrado una sonada medida en Alemania destinada, precisamente, a asegurar el empleo. La idea consiste en reducir las jornadas laborales de los trabajadores. Así, para los empleados de las oficinas de la empresa —no para los de las líneas de montaje—, las 35 horas de trabajo semanales pasarán a ser 33 horas a partir del próximo mes de octubre. Esta reducción durará hasta octubre de 2021. Entre tanto, no habrá despidos.

"Un punto de los acuerdos es la reducción en un 5,7% del tiempo de trabajo para los equipos de administración de Daimler AG, Mercedes-Benz AG y Daimler Truck AG en Alemania. Son unas dos horas a la semana menos de trabajo sin compensación y por un tiempo limitado de un año", expone el portavoz del comité de empresa. "La dimensión de la reducción de las horas de trabajo es un buen compromiso y no causa problemas económicos a los trabajadores. Los empleos están a salvo", añade.

En Daimler ya se tomaron medidas temporales de este estilo en los peores días de la crisis financiera de 2008 y 2009. De esa crisis, Daimler salió airosa. De ello da cuenta que desde 2009 hasta 2019 la empresa no haya parado de ver crecer su volumen de negocio. Según el portal de estadística alemán Statista, en 2019 Daimler registraba un volumen de negocio de 175.750 millones de euros. Diez años antes, la cifra era casi 79.000 millones de euros.

"En la última crisis de 2008 y 2009 ya tomamos medidas así. La situación era similar. La demanda cayó, también las ventas. Y una caída de la demanda lleva a que haya exceso de capacidad. Por eso tenemos que actuar", dice el portavoz del comité de empresa.

Ferdinand Dudenhöffer, profesor en la Universidad de Duisburgo-Essen (oeste germano) y responsable del Centro para la Investigación Automóvil (CAR, por us siglas alemanas), ve potencial en las últimas medidas para preservar el empleo en Daimler.

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lunes, 22 de junio de 2020

1º Congreso de la Confederación Sindical de CCOO 1978


En el enlace anterior puedes acceder al decimotercero flash (vídeo) de la serie de "Flashes sobre historia", impulsado desde la Secretaría de Formación Sindical y Cultura del Trabajo. En el propio enlace de Youtube podrás encontrar más información y documentación sobre el hecho que difundimos.
En nuestro afán por mantener viva la memoria histórica, también del movimiento obrero, queremos recordar a las nuevas generaciones que conocer y preservar la memoria de la clase obrera es fundamental para defender las conquistas tantas veces puestas en cuestión. En este desde la Secretaría de Formación y Cultura del Trabajo hemos realizado un Flash sobre 1º Congreso de la Confederación Sindical de CCOO 1978.

miércoles, 10 de junio de 2020

CCOO GANA LAS ELECCIONES SINDICALES POR SÉPTIMA VEZ CONSECUTIVA

CCOO ha vuelto a recibir el respaldo mayoritario de las trabajadoras y trabajadores en las elecciones sindicales, revalidando su condición de primer sindicato en nuestro país, al obtener 97.000 delegados y delegadas, 9.500 más que la segunda organización sindical.




CCOO, además, ha demostrado en el actual contexto de crisis sanitaria que la acción del sindicato como instrumento de protección, actuación y negociación es esencial para salvaguardar el empleo y los derechos de la clase trabajadora. El gran número de consultas atendidas por CCOO en relación con la COVID-19 y los ERTE (tanto de personas afiliadas como no afiliadas), su intervención, denuncia y negociación con empresarios y Gobierno así lo avalan.
A raíz del estado de alarma, desde CCOO centramos nuestros esfuerzos en organizar un dispositivo de atención en el que han participado aproximadamente 1.700 sindicalistas y 280 abogados, que han atendido en los 15 primeros días de la pandemia más de 150.000 llamadas y 35.000 correos electrónicos en el conjunto del Estado, además de consultas por WhatsApp y por redes sociales.

CCOO acaba de iniciar una campaña de afiliación bajo el lema ‘Actuar es esencial. Pase lo que paseCCOO’ (‘https://actuaresesencial.ccoo.es/’), en la que también se pone de manifiesto la importancia de defenderse, informarse y protegerse con el apoyo del sindicato ante la crisis económica y laboral tras los efectos de la pandemia.
  • CCOO es el primer sindicato en España, con la mayor representatividad, desde los años 90. 
  • La diferencia en número de delegadas y delegados en relación al segundo sindicato es de 9.500.
Del total de 273.955 delegados, CC.OO. alcanzó 97.086 y UGT 87.663. Entre ambos suman el 67,43% de los delegados. A mucha distancia están USO, con 11.557 delegados (4,2%), CSIF con 10.605 (3,9%) y CGT con 5.557 (2%). Otros sindicatos profesionales y locales se han repartido 61.487 delegados.

Por comunidades autónomas, CCOO es el primer sindicato en Andalucía, Asturias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Cataluña, Islas Canarias, Comunidad de Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana, que representan el 79% de la población activa.

miércoles, 1 de abril de 2020

CCOO exige aumentar las sanciones, ante la falta de registro de planes de igualdad

El sindicato registra 15 denuncias ante el Departament de Treball para visibilizar el pobre cumplimiento de la normativa laboral en materia de igualdad
La secretaria de acción sindical de CCOO de Catalunya, Cristina Torre, y la secretaria de igualdad, Alba García, registran una batería de denuncias en Inspección de Trabajo. / AINA MARTÍ (ACN)

El sindicato CCOO exige aumentar el importe de las sanciones para aquellas empresas que incumplan la normativa en materia de igualdad. Así lo ha reivindicado este viernes mediante una acción de protesta frente al Departament de Treball de la Generalitat, donde ha registrado un total de 15 denuncias contra empresas o entes públicos que presuntamente incumplen la normativa en lo referente a planes de igualdad. A partir del 7 de marzo, un total de 2.102 empresas en Catalunya tienen la obligación de tener elaborado un plan de igualdad; según datos de la Tesorería de la Seguridad Social.

CCOO ha entrado en el registro de Inspección de Trabajo este viernes un total de 15 denuncias, que competen a empresas o entidades que tienen un plan de igualdad, pero que desde el sindicato consideran que o bien no están aplicando, o bien no lo hacen correctamente, o bien este no ha sido negociado con la representación legal de los trabajadores. Entre los implicados se encuentran los ayuntamientos de Badalona y Cornellà, un centro especial de trabajo (para la inserción laboral de personas con dispacadidad), dos empresas dedicadas al transporte o un centro hospitalario; entre otros.

El importe máximo actualmente contemplado por ley para una empresa que incurra en un infracción en lo relativo a la igualdad es de 6.250 euros, independientemente del tamaño de la compañía. Una cuantía que desde la central han considerado insuficiente y que debería ser mayor, sobre todo en la fase actual del despliegue de la normativa estatal en materia de igualdad en las empresas. El Gobierno tiene pendiente desplegar el registro obligatorio de planes de igualdad que aprobó en el 2019; lo que se ha traducido en unos pobres resultados hasta la fecha. En las oficinas de Treball, únicamente 202 compañías han registrado hasta la fecha de manera voluntaria su plan de igualdad.

La voluntad del sindicato es visibilizar la necesidad de que las empresas integren los planes de igualdad como una herramienta para cambiar la mentalidad en los centros de trabajo, no mero "papel mojado". Así lo ha explicado la secretaria de mujeres y políticas de igualdad de CCOO de Catalunya, Alba García, que considera que una verdadera implementación contribuiría a acelerar la reversión de discriminaciones como la brecha salarial entre hombres y mujeres. "El reloj corre, no podemos esperar 50 años para cobrar lo mismo que los hombres", ha declarado ante los periodistas.


El Departament de Treball ya anunció a finales del año pasado, durante el balance de las actuaciones de Inspección de Trabajo, que la persecución del fraude en materia de igualdad sería prioritario. En este sentido, el nuevo proyecto de presupuestos de la Generalitat contempla un  refuerzo de un millón de euros para dotar a la Inspección de Trabajo en los dos próximos años de 10 plazas adicionales, que se sumarán a las ya previstas en las ofertas públicas a nivel estatal, así como los 35 subinspectores ya previstos anteriormente.

jueves, 12 de diciembre de 2019

La OCDE insta a los gobiernos a intervenir para proteger los convenios sectoriales

Alerta sobre la desaparición progresiva de la negociación salarial colectiva a pesar de ser clave «para el buen funcionamiento del mercado laboral»

La negociación salarial colectiva está desapareciendo poco a poco de los países que componen la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) a pesar de la «clara correlación» entre estos sistemas y unas condiciones laborales beneficiosas tanto para los trabajadores como para la patronal, según advierte el propio organismo en el informe 'Negociando nuestro camino' presentado este lunes.

Algunos modelos de negociación colectiva como los de coordinación salarial son «particularmente efectivos» para lograr mayores tasas de empleo y más integración de grupos vulnerables en países como España, en comparación con sistemas totalmente descentralizados. Por ello, desde la institución instan por primera vez a los gobiernos a intervenir para fomentar este tipo de acuerdos que proporcionen un marco global de condiciones laborales por sectores, aunque también permitiendo que la condiciones concretas sean negociadas a nivel de empresa.

Menor confianza en los sindicatos
El estudio de la OCDE advierte de que la tasa media de afiliación en los 36 países que componen la organización se ha reducido a la mitad desde 1975, del 33% de aquel año a solo el 16% en 2018. El porcentaje es aún menor entre los trabajadores temporales o autónomos, que tienen un 50% menos de probabilidades de pertenecer a un sindicato, según sus cálculos. Además, el porcentaje de trabajadores bajo convenios colectivos ha caído del 46% en 1985 al 32% en 2017, con disminuciones «particularmente drásticas» en los países del centro y este de Europa.

El porcentaje de empleados bajo convenios colectivos cae del 46% en 1985 al 32% en 2017 en el conjunto de la OCDE

Sin embargo, alerta de que la negociación colectiva es «esencial» para ayudar a los trabajadores y a las empresas a adaptarse a los cambios en el mercado laboral y «garantizar un mundo inclusivo y próspero». En su opinión, la reducción de la capacidad de negociación sindical se debe al aumento de la competencia global y a la contracción del sector secundario, aunque la organización no concreta en profundidad las causas que justifican este fenómeno.

De estas cifras se desprende la caída de la confianza de los ciudadanos en los sindicatos, aunque varía considerablemente de un país a otro y se correlaciona con el nivel de cada uno con las instituciones en general. En 2010, el 40% de los ciudadanos declaraba confiar en los sindicatos, aunque variaba del 65% en países como Finlandia o Dinamarca hasta el 25% en Estados Unidos y México. El informe revela que durante la crisis el nivel de confianza ha aumentado en los países del este de Europa, mientras que ha disminuido «significativamente» en los países más afectados: Grecia, Irlanda y España.

Reforma laboral en España
Sobre la reforma laboral que el Gobierno de Mariano Rajoy introdujo en 2012 y sobre la que la OCDE siempre ha tenido buenas palabras, explica que el «principio de favorabilidad» se abolió dando prioridad a los acuerdos a nivel de empresa que los convenios sectoriales. Pero el informe revela que en algunos países, como España, «no se ha hecho un uso significativo» de ello, es decir, que su aplicación ha sido bastante «limitada».


miércoles, 31 de julio de 2019

Telefónica formaliza su acuerdo de desconexión digital y registro horario

Telefónica pone en marcha medidas concretas para garantizar el derecho a la desconexión digital de sus personas trabajadoras junto con el registro horario de jornada


Mediante dos acuerdos alcanzados con CCOO, UGT, la empresa Telefónica regula y garantiza el Derecho a la Desconexión Digital y el registro de jornada laboral.

  • Acuerdos de desconexión digital

Telefónica regula y garantiza el Derecho a la Desconexión Digital durante los tiempos de descanso diario y semanal, permisos, vacaciones, días de asuntos propios, incapacidades o excedencias, así como el respeto a la intimidad personal y familiar más allá del tiempo de trabajo determinado legal o convencionalmente, se trate de personal dentro o fuera de convenio.

Igualmente contiene la obligación de establecer una política interna, sin exclusión del personal directivo, que preserve el derecho a esta desconexión digital en los supuestos de realización total o parcial del trabajo a distancia, así como en el domicilio de la persona trabajadora vinculado al uso con fines laborales de herramientas tecnológicas. Esta política interna tendrá que contener acciones formativas y campañas de sensibilización sobre la utilización de las herramientas tecnológicas con el objetivo de evitar los riesgos asociados derivados de un uso excesivo.

Entre las medidas adoptadas destacan:

derecho a no responder a ninguna comunicación, fuere cual fuere el medio utilizado (correo electrónico, WhatsApp, teléfono, etc.), una vez finalizada su jornada laboral, salvo que concurran circunstancias circunstancias de causa de fuerza mayor o que supongan un grave, inminente o evidente perjuicio empresarial o del negocio, cuya urgencia temporal necesita indubitadamente de una respuesta inmediata.
compromiso de las personas trabajadoras al uso adecuado de los medios informáticos y tecnológicos puestos a disposición por la empresa, evitando en la medida de lo posible su empleo fuera de la jornada estipulada.
la convocatoria de reuniones de trabajo, tanto a nivel interno como las que se lleven a cabo con clientes, así como la formación obligatoria, se realizarán teniendo en cuenta el tiempo
aproximado de duración y, preferiblemente, no se extenderán hasta más tarde de la finalización de la jornada ordinaria de trabajo, a fin de que no se vea afectado el tiempo de descanso de las personas trabajadoras.
se garantiza el derecho a la desconexión digital durante el periodo que duren sus vacaciones, días de asuntos propios, libranzas, descanso diario y semanal, permisos, incapacidades o excedencias, en los mismos términos, incluido para el personal fuera de convenio.

  • Acuerdo de registro horario en Telefónica

En paralelo al acuerdo de desconexión digital, se ha alcanzado un segundo acuerdo sobre Registro Horario de Jornada, de conformidad con la exigencia legal prevista en el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, que determina la obligación de registro atendiendo a la flexibilidad y autonomía horarias existentes en el Convenio de Empresas Vinculadas, que observa y tiene en cuenta los desplazamientos derivados de la actividad operativa y comercial, así como el trabajo en movilidad y/o teletrabajo, que obligarán a desarrollar un sistema específico de registro.

El acuerdo garantiza el cumplimiento normativo sobre el tratamiento y protección de datos personales, el derecho a la desconexión digital citado anteriormente, y la utilización y aplicación de horas extraordinarias por necesidades laborales inaplazables.

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miércoles, 20 de marzo de 2019

Los robots no tienen la culpa de los salarios bajos

Es verdad que tenemos un serio problema, pero poco tiene que ver con la tecnología, y mucho con la política y el poder

PAUL KRUGMAN: "Cada vez más economistas, aunque no todos, coinciden en que uno de los factores clave en el estancamiento de los salarios ha sido la disminución del poder de negociación de los trabajadores, una disminución cuyas raíces son en última instancia políticas"


El otro día me encontraba en una conferencia hablando del estancamiento de los salarios y el gran aumento de la desigualdad. Hubo debates muy interesantes. Pero una cosa que me sorprendió fue que muchos de los participantes supusieran sin más que los robots constituyen una parte importante del problema, que las máquinas se están quedando con los trabajos buenos, o incluso con los trabajos en general. La mayoría de las veces, esto no se presentaba ni siquiera como una hipótesis, sino como algo que todo el mundo sabe.

Y esta suposición tiene repercusiones reales en el debate político. Por ejemplo, buena parte de la agitación a favor de la renta básica universal proviene de la creencia de que los puestos de trabajo escasearán cada vez más a medida que el apocalipsis de los robots se haga con la economía. De modo que me parece buena idea señalar que, en este caso, lo que todo el mundo sabe no es cierto. Las predicciones son difíciles, sobre todo las relativas al futuro, y es posible que los robots vengan uno de estos días a hacerse con todos nuestros puestos de trabajo. Pero la automatización no es la parte principal de la historia de lo que les ha ocurrido a los trabajadores estadounidenses a lo largo de los últimos 40 años. Es verdad que tenemos un serio problema, pero tiene muy poco que ver con la tecnología, y mucho con la política y el poder. Retrocedamos un momento y preguntémonos qué es, en cualquier caso, un robot. No tiene por qué parecerse a C-3PO, ni rodar por ahí diciendo “¡Exterminar! ¡Exterminar!” Desde un punto de vista económico, un robot es cualquier cosa que utilice la tecnología para efectuar una tarea antes realizada por humanos.

Y en este sentido, los robots llevan literalmente siglos transformando nuestra economía. David Ricardo, uno de los padres fundadores de las ciencias económicas, ya escribió sobre los efectos perturbadores de la maquinaria en 1821. Hoy en día, cuando la gente habla del apocalipsis de los robots, en general no piensa en cosas como la minería a cielo abierto o en la minería de remoción de cimas. Pero estas tecnologías transformaron por completo la minería: la producción de carbón casi se duplicó entre 1950 y 2000, pero el número de mineros del carbón cayó de 470.000 a menos de 80.000.

O piensen en la contenerización de cargas. Antes, los estibadores constituían una parte importante del paisaje en las grandes ciudades portuarias. Pero mientras que el gran comercio mundial se ha disparado desde la década de 1970, la proporción de trabajadores estadounidenses que se encargan del “manejo de cargamentos marítimos” se ha reducido casi en dos tercios.

Por lo tanto, las perturbaciones tecnológicas no son un fenómeno nuevo. Así y todo, ¿se están acelerando? No, según los datos. Si los robots estuviesen de verdad sustituyendo masivamente a los trabajadores, sería de esperar que la cantidad de cosas producidas por cada trabajador restante –la productividad laboral– se disparase. De hecho, la productividad creció muchísimo más entre mediados de la década de 1990 y mediados de la de 2000 que desde entonces.

De modo que el cambio tecnológico es una vieja historia. La novedad es que los trabajadores no están compartiendo los frutos de ese cambio tecnológico. No digo que afrontar ese cambio fuera fácil alguna vez. El descenso del empleo en el sector del carbón tuvo consecuencias devastadoras para muchas familias, y muchas de las anteriores zonas carboníferas no se han recuperado nunca. La pérdida de trabajos manuales en las ciudades portuarias contribuyó sin duda a la crisis de las décadas de 1970 y 1980.

Pero aunque siempre ha habido víctimas del progreso tecnológico, hasta la década de 1970 el aumento de la productividad se tradujo en un aumento de sueldo para la gran mayoría de los trabajadores. Después se rompió la conexión. Y no fue culpa de los robots. ¿A qué se debió esa ruptura? Cada vez más economistas, aunque no todos, coinciden en que uno de los factores clave en el estancamiento de los salarios ha sido la disminución del poder de negociación de los trabajadores, una disminución cuyas raíces son en última instancia políticas.

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miércoles, 20 de febrero de 2019

El chollo, crecer sin repartir

A medida que el porcentaje de trabajadores sindicados disminuye, empeora la suerte de las clases medias y bajas


Hace unos días, presentando su último libro (La España en la que creo) en una radio, Alfonso Guerra dijo que, en comparación con Venezuela, hay dictaduras que son eficaces desde el punto de vista económico. Le cayeron chuzos de punta en las redes sociales, como si tal afirmación (muchas veces corroborada empíricamente) supusiese una reivindicación de las sociedades totalitarias por parte del antiguo secretario de organización socialista. Nada más lejos de su intención. Ser eficaz en el terreno de la economía significaba tener un alto crecimiento, nada más, sin contemplar el bienestar ciudadano. China crece ahora casi al 7%, como lo hizo algunos años el Chile de Pinochet o la España tardofranquista. Se puede crecer mucho y dar lugar a sociedades extraordinariamente desiguales y, por tanto, descohesionadas, conflictivas, en las que los beneficios de esa eficacia no son aprovechados por todos los ciudadanos.

Entre las sociedades más desiguales del mundo hay dictaduras y democracias. Ello ocurre, entre otras razones, porque en aquellas dictaduras no existen los sindicatos y en estas democracias no hay sindicatos fuertes. A medida que el porcentaje de trabajadores sindicados disminuye, empeora la suerte de los componentes de las clases bajas o medias. ¿Por qué debería preocupar a cualquier ciudadano, sobre todo a los que no están apuntados a un sindicato, que la afiliación sindical se sitúe en un nivel bajo, y que es posible que disminuya aún más debido a las nuevas características del mercado de trabajo? Si a uno le interesan los asalariados, los autónomos o los parados, necesita interesarse por los sindicatos, la única institución específicamente nacida para protegerlos.

Ya se puede hacer un balance bastante profundo de lo que ha significado la Gran Recesión durante la última década. La crisis no sólo ha producido un drástico debilitamiento en términos políticos y económicos (enormes transferencias de renta, riqueza y poder a favor de las capas más favorecidas), sino también en términos sociales: condiciones de vida, derechos adquiridos, calidad del empleo, movilidad social, lo que se ha denominado “ciudadanía social”. Ello ha sido facilitado por el constante debilitamiento de los sindicatos. Al menos por tres razones: por las nuevas circunstancias relacionadas con la economía de las plataformas (economía digital); por la propia inoperancia de los sindicatos para adaptarse a las condiciones del mercado laboral del siglo XXI, y por el contenido de las continuas reformas laborales desde la década de los ochenta del siglo pasado, siempre en la misma dirección. En la de 2011, más allá de la intención de promover una devaluación salarial generalizada (una especie de plan de estabiización sin reconocer), se activó el desequilibrio en las sociedades, a favor de los intereses empresariales y en contra de las posiciones sindicales.

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