viernes, 8 de febrero de 2019

DXC ¿Top employer?

Viendo la noticia de la empresa comunicándonos que DXC ha conseguido la certificación TOP EMPLOYER, nos vienen a la cabeza un montón de preguntas.

  • ¿Puede una empresa sancionada repetidamente por cesión ilegal de trabajadores, vulneración muy grave en materia de contratación, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que tiene un larguísimo historial de denuncias en Inspección de Trabajo ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que no clasifica correctamente a sus trabajadores y trabajadoras según el convenio y que les obliga a ir a juicio para obtener dicho reconocimiento, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de su plantilla ni tiene un plan de incrementos salariales ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que recorta las condiciones salariales de sus trabajadores y trabajadoras (pasando a absorber la antigüedad), ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que satura de horas extras a sus trabajadores y trabajadoras, después de despedir a una parte muy importante de la plantilla, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que modifica unilateralmente las condiciones laborales a sus trabajadores y trabajadoras en materia de horarios, ser una TOP EMPLOYER?

¿Cómo hace ese “Instituto” sus valoraciones? No tenemos noticia de que haya entrevistado a un solo empleado/a de DXC para ello, sin embargo, en una información del Economista sobre el Instituto Top Employer, dicen:
“Las respuestas de las compañías son validadas y auditadas externamente. "La metodología de Top Employers está basada en hechos, es objetiva y se aplica en todo el mundo. Con el exhaustivo análisis que hemos realizado, las 94 compañías Top Employers España han demostrado que cuentan con una extraordinaria propuesta de valor para sus empleados y crean para ellos experiencias que mejoran sus vidas", explica Salvador Ibáñez, country manager de Top Employers Institute en España.”

Que cada cual valore la realidad de esta afirmación.

Como todos sabemos las respuestas a esas preguntas, ello nos lleva a una última pregunta ¿Cuánto hay que pagar para tener esa certificación? Puesto que parece claro que ese ha de ser el único criterio para obtenerla.
Tendremos que preguntárselo a TOP EMPLOYER, seguro que estarán muy interesados en explicarnos sus procedimientos de valoración de las empresas que dicen auditar y por qué no han detectado lo que sabemos todos y todas los que trabajamos en ella.

martes, 5 de febrero de 2019

“Cuando llegué a IBM lo más importante eran los empleados, hoy el motor es la avaricia”

Los despidos en la compañía multinacional informática destapan el drama de los trabajadores mayores de 50 años


En 1999 una prestigiosa revista económica publicaba una portada con un sugerente titular: “IBM, la mejor empresa para trabajar en España”. Hoy la multinacional de la informática ha cambiado tanto en su modelo laboral y productivo, para adaptarse a los nuevos tiempos, que ha dejado de ser aquella compañía sólida y segura donde sus empleados se jubilaban felizmente. De hecho, en IBM cada vez son menos los trabajadores que consiguen llegar al final de su vida profesional. Los despidos por razones de edad se cuentan por miles en todo el mundo y también han llegado a la delegación española. Se trata de técnicos cualificados y con sobrada experiencia nacional e internacional, un valiosísimo capital humano especializado en innovación y desarrollo que ha sido desperdiciado solo por el hecho de cumplir demasiados años.

Hablamos de la generación que tiene entre 45 y 55 años, la más castigada por los cambios estructurales que están sufriendo grandes multinacionales como IBM. F.H. es uno de los técnicos cuyo puesto ha sido “amortizado” por razones de edad. “El comportamiento de IBM cuando despide a sus trabajadores es miserable: procuran indemnizarte por debajo de lo que el Estatuto de los Trabajadores contempla, cosa que la mayoría aceptamos para evitar alargar el proceso y ante el riesgo de que un juez pudiera dar la razón a la empresa. Me temo, además, que alguien conseguirá un objetivo (y una comisión) si minimiza el gasto por despido”, asegura.

Cuando F.H. entró en la compañía se “mimaba” a los trabajadores y una de las máximas de la empresa era: “lo más importante de IBM son sus empleados”. Los sueldos eran elevados y la motivación altísima. Excepto para algunos jefes, la situación ahora es bien distinta: los salarios han bajado considerablemente, la carga de trabajo es muy alta y la dirección tiende a considerar a los empleados “como herramientas de usar y tirar y a deshacerse de ellos con argumentos poco o nada razonables, como la edad”, asegura. Según F.H., el clima de trabajo es “pésimo y de cuidar a los trabajadores, nada. El único motor que mueve a la empresa es la avaricia”.

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