miércoles, 19 de junio de 2019

Sin excepción: cualquier trabajador puede pedir cambio de turno, flexibilidad horaria o teletrabajar

El Economista - Sin excepción: cualquier trabajador puede pedir cambio de turno, flexibilidad horaria o teletrabajar



  • Antes solo se podía solicitar si venía recogido en el convenio colectivo
  • Tras el real decreto-ley 6/2019, el derecho se extiende a todos los trabajadores

La gran novedad de esta medida es que prima el derecho de la adaptación de la jornada de los trabajadores sobre la reducción de esta. Es decir, busca que un empleado no se vea obligado a rebajar sus horas de trabajo y, en consecuencia, su sueldo para poder conciliar su vida familiar y profesional.

Se puede solicitar a la empresa que adapte la jornada, ya sea en términos de flexibilidad horaria, cambio de turnos o, incluso, trabajo a distancia, sin necesidad de tener hijos menores.

Se podrá pedir la adaptación horaria siempre que se aleguen "necesidades" que la justifiquen, tanto si se tiene hijos como si no.

¿Pero lo puede pedir realmente cualquiera? En principio, sí. Cualquiera que lo necesite. "No existe ningún tipo de restricción", aseguran desde Legálitas.


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miércoles, 12 de junio de 2019

España va bastante peor de lo que se dice

Se pregona que casi se ha batido el récord de afiliados a la Seguridad Social, que el paro ha caído en 84.000 personas en mayo o que Bruselas ha suprimido la vigilancia especial al déficit español

El desempleo se va reduciendo, pero a costa de que la mayoría de los nuevos puestos de trabajo sean temporales y mal pagados

El gobierno alardea de que la subida del salario mínimo a 900 euros no ha tenido impacto alguno en la marcha en las contrataciones, ¿y si lo que ha ocurrido es que ese impacto se ha retrasado en el tiempo?


Aunque hayan terminado las campañas electorales, sigue la propaganda. Más sutil que la de los eslóganes de campaña, pero no menos contundente. Ahora es el momento de los mensajes optimistas sobre la marcha de la economía. Se pregona que casi se ha batido el récord de afiliados a la Seguridad Social, que el paro ha caído en 84.000 personas en mayo o que Bruselas ha suprimido la vigilancia especial al déficit español. Pero no se va más allá de esos titulares que, por otra parte, tampoco son para tanto. Y no se cuenta lo mucho que de verdad va mal en la economía española.

Sí, el desempleo se va reduciendo. Lo viene haciendo desde hace más de tres años. Pero a costa de que la mayoría de los nuevos puestos de trabajo sean temporales —el 90% este mayo— y mal pagados. De que millones de españoles, jóvenes y no tanto, no sepan lo que va a ocurrir con su vida dentro de pocas semanas. El gobierno alardea de que la subida del salario mínimo a 900 euros no ha tenido impacto alguno en la marcha en las contrataciones y uno de sus exponentes se atreve incluso a proponer que el Banco de España pida perdón por haber pronosticado lo contrario. ¿Y si lo que ha ocurrido es que ese impacto se ha retrasado en el tiempo?

No hay por qué creer a pies juntillas lo que diga el Banco de España. Ha metido la pata demasiadas veces y otras tantas ha sido evidente que sus opiniones tenían una intencionalidad política. A veces para favorecer al gobierno que había nombrado al gobernador, otras para fastidiar al ejecutivo que ha llegado al poder cuando el mandato otorgado por el precedente no había concluido. Como ocurre actualmente con su titular, Pablo Hernández de Cos. Pero cuando lo que pone encima de la mesa son datos y no opiniones hay que pensárselo dos veces antes de arremeter contra esa institución.

viernes, 7 de junio de 2019

Elecciones DXC Asturias 2019

Este semana junto con los resultados de ESCyA Madrid, CCOO vuelve a ser la opción sindical más votada, en esta segunda ocasión, rozando la mayoría absoluta entre 4 fuerzas sindicales presentes.

Y agradecemos nuevamente vuestra confianza y nos alegramos sobre todo por quienes hayáis efectuado vuestro derecho al voto democrático en las elecciones de fuerzas sindicales.

Os adjuntamos este link con la noticia en prensa

Gracias por todo.



Elecciones ESCyA Madrid 2019

Con estos resultados, CCOO se mantiene como la fuerza sindical mayoritaria en el conjunto de las empresas de DXC.Technology.

Agradecemos a los compañeros y compañeras que han ejercitado el derecho democrático de su voto, ya que en definitiva nos da más representatividad y más fuerza al conjunto de plantillas.

Estos resultados nos dan aún más ánimos y fuerza transmitida para seguir nuestro camino de TRABAJO y RESPONSABILIDAD con las plantillas.


miércoles, 5 de junio de 2019

Quemada

Voy a dejar de ir al ambulatorio para pasarme por el sindicato. Es posible que, con esa decisión, mi salud mejore



Desde la conciencia del privilegio lo he dicho muchas veces: “Soy una trabajadora autónoma autoexplotada”. Otro diría: “Me llevo el trabajo a casa. No cobro horas extra”. Una tercera podría lamentarse: “Cobro por habitación. No tengo un fijo. He de limpiar 20 habitaciones diarias para poder vivir”. Más testimonios: “Vivo pendiente del móvil. Mi jornada laboral no se acaba nunca”. “Soy un parado. No duermo bien”. “Cuido a las personas mayores de las familias, trabajo en un restaurante los fines de semana, por las noches soy teleoperadora: no me llega”. En estas condiciones no es extraño que yo afirme: “Me duele la clavícula”; que alguien más enumere síntomas: “Tengo migraña, estoy siempre cansada, triste, irritable”. “Se me corta la respiración”. Pero no se preocupe. Ya existe un diagnóstico para estos males: padece usted el síndrome del trabajador quemado —de la trabajadora quemada con más motivo—. Tómese una pastilla. El sistema funciona divinamente, pero usted no. Es usted flojo o, en un porcentaje incluso más elevado, floja.

El mantra de “usted no necesita un psiquiatra, sino un comité de empresa” es más pertinente que nunca: parece que el malestar sistémico se reinterpreta como patología de la que solo es responsable el individuo. Yo soy la única culpable de mis alienaciones y autoexigencias. Metida en mi propia bolsa fetal, mis funciones no afectan a mis órganos y todo está en mi dentro de mí. Neurosis y dolores de espalda responden a las características de mi ADN —estrictamente biológico, nunca histórico— y a mi incapacidad de adaptación al medio —bajita y respondona—, a una herencia familiar que tampoco estuvo jamás condicionada por la cantidad de yogures ingeridos o la salubridad de las viviendas. El síndrome del trabajador explotado —de la trabajadora explotada, más— debería curarse con un relajante muscular. La OMS está de coña. Que quizá haya que poner en tela de juicio las propias reglas del juego es una proposición política que se desdibuja frente a este universo de workaholismo donde se confunde vocación con autoexplotación; posesión de capital con emprendimiento y filantropía; reivindicaciones laborales con pereza; el trabajo con el inevitable riesgo de perder la salud. Confesemos que hemos vivido y hemos bebido. Somos responsables de nuestro cáncer de pulmón: la contaminación es un nimio factor de riesgo. Somos responsables porque, por idiotas, no hemos tenido pasta suficiente para pagarnos entrenadores personales, aromaterapeutas, coaches de la resiliencia y el pensamiento positivo ni dietistas. Todo este nuevo modelo de negocio hace innecesario el derecho laboral, el pensamiento político y los militantes antisistema. Nuestro colesterol sube porque comemos bollería industrial y comemos bollería industrial porque cada día somos más pobres. También tenemos menos tiempo para guisar o hacer la compra y, sin embargo, cuánto nos obsesionan las analíticas y los gimnasios, y qué poco nos concentramos en la posibilidad de transformar esas condiciones laborales que nos encorvan la columna y nos invitan a tener la flexibilidad del junco. Yo evito maniáticamente hacerme un análisis de sangre. Sé que me revelará que en todas mis enfermedades, además de la inexorable putrefacción del cuerpo, se atisba un residuo bacteriano, compartido más con mis contemporáneos que con mi especie, que me incita a desconfiar de quienes tienen la sartén por el mango transformándome en enferma laboral y verdugo de mí misma. Pero hoy no voy a hacer flexiones y voy a escuchar a Chicho Sánchez Ferlosio. Voy a dejar de ir al ambulatorio para pasarme por el sindicato. Es posible que, con esa decisión, mi salud mejore.

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jueves, 30 de mayo de 2019

Los permisos de fuerza mayor contarán al siguiente día hábil, según una sentencia del TSJ

El tribunal valenciano estima una demanda de CC OO sobre sucesos como el fallecimiento o enfermedad grave de un familiar, partos o interrupción del embarazo

El Tribunal Superior de Justicia valenciano ha reconocido en un fallo que las licencias y permisos retribuidos en las que la persona trabajadora debe ausentarse de su puesto por causas familiares de fuerza mayor deberán iniciar su cómputo en el primer día laborable siguiente al del hecho causante.

Esta sentencia de la Sala de lo Social del TSJCV, fechada el 11 de abril y hecha pública este martes por CC OO-PV, se produce a raíz de una demanda interpuesta por la Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras en relación con el Convenio Colectivo Interprovincial de la empresa Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), según fuentes sindicales.

La causa mayor referida incluye acontecimientos como el fallecimiento o enfermedad grave de un miembro de la familia hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, accidentes, hospitalización o intervenciones quirúrgicas.

Pero también incluye la interrupción del embarazo o los casos de nacimiento o adopción, situaciones para las que el Estatuto de los Trabajadores, y los convenios colectivos, prevén el derecho a ausentarse del trabajo por un cierto periodo de tiempo.

Esta sentencia, aunque se dicta para la empresa pública FGV, recoge una interpretación válida para todos estos permisos recogidos en el Estatuto de los Trabajadores, según el sindicato.

El fallo, añaden desde CC OO, resuelve una situación que ha venido generando dudas y problemas a la hora de tomarse el tiempo de licencia establecido, especialmente cuando el hecho causante que lo genera empieza en fin de semana.

Por ello, la sentencia estipula que no se computen, a efectos de la duración de la licencia, los días no laborables.


Y se interpretan, así, a favor de la persona trabajadora esos artículos, lo que para el sindicato garantiza que ese derecho sirve para lo que fue creado: dotar del tiempo necesario a la persona trabajadora para que resuelva la situación que atraviesa.

miércoles, 22 de mayo de 2019

A vueltas con la subida del salario mínimo: del alarmismo de la élite financiera a la prudencia de los expertos

Los economistas piden "prudencia sobre la interpretación de los resultados" del impacto de la subida del SMI a 900 euros "porque todavía no hay datos suficientes"

Los datos del paro en abril y la EPA del primer trimestre tiran por tierra las predicciones del BBVA o el Banco de España que vaticinaron la eliminación de decenas de miles de puestos de trabajo  


El mea culpa entonado esta semana por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) al admitir que su previsión de que se iban a perder 40.000 empleos con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 900 euros ha destapado la inconsistencia con la que políticos, instituciones públicas y organismos privados se lanzan a predecir visiones apocalípticas sobre medidas económicas cuyos argumentos están vinculados a intereses o tienen más sustento ideológico que científico. 

En octubre de 2018 se daba a conocer la subida del 22% del SMI como una de las medidas recogida en el acuerdo presupuestario entre el Gobierno y Unidos Podemos, aunque la luz verde al incremento salarial no estaba vinculada a la aprobación de las cuentas públicas, como así ocurrió finalmente.

Desde su anuncio, la patronal CEOE censuró la medida como un ataque a la creación de empleo. El entonces candidato a la presidencia de la patronal Antonio Garamendi aseguró que con su aprobación "se rompía" el diálogo social y conducía a "un momento en el que las empresas no puedan pagar ni contratar a la gente" y  "a un escenario peor del que ya tiene España". José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE), el think tank de CEOE, llegó a decir que "la subida del salario minimo es un empleocidio" asimilando el acuerdo PSOE-Podemos como un "arma de destrucción masiva del empleo".

La tensión política incrementó aún más las salidas de tono sin una base argumentativa clara. Daniel Lacalle, gurú económico del PP, que en el pasado se había posicionado contra el SMI, declaró que "la subida del salario mínimo es una subida de impuestos encubierta" mientras que el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, se vio envuelto en una polémica cuando deslizó que si ganase las elecciones bajaría el salario mínimo el próximo año a los 850 euros mensuales. Tuvo que desdecirse unas horas después. Por su parte, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, alegó que no compartía "la política trasnochada, podemizada, de subir por decretazo los salarios", mientras que el responsable económico de Ciudadanos y cabeza de lista del partido para las elecciones europeas, Luis Garicano, apuntó que "lo que se hace con los salarios mínimos altos es poner una barrera a la incorporación de la gente al mercado de trabajo".  

El problema principal es que fuera del debate político, instituciones y empresas se lanzaron a cuantificar el supuesto desastre que caería sobre la economía española y el empleo. Además de la previsión fallida de la AIReF, Rafael Doménech, economista jefe de BBVA Research, en su artículo ¿Es bueno o malo que suba el salario mínimo? señaló que "las estimaciones de BBVA Research indican que en el bienio 2019-2020 se crearán entre 75.000 y 195.000 empleos menos que en ausencia de la subida del SMI". El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó de que los incrementos pronunciados del salario mínimo ponen en peligro las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes.

Pero fue un informe del Banco de España el que desató las mayores críticas sobre la subida del SMI. En ese estudio el organismo regulador, a partir de las supuestas consecuencias que tuvo el incremento del 8% del SMI en 2017, apunta que con la subida a 900 euros  "la incidencia sería particularmente elevada en determinados colectivos, como los de mujeres, jóvenes, trabajadores menos formados y empleados con contrato temporal. Una simulación del impacto potencial de la subida planteada para 2019, utilizando las estimaciones realizadas con la experiencia de 2017, aunque sujeta a una elevada incertidumbre al no existir subidas comparables anteriores, sugiere que el impacto sobre la probabilidad de perder el empleo sería claramente superior al estimado para 2017". Pese a las cautelas, el Banco de España se atrevió a pronosticar que el incremento del SMI podría suponer una "pérdida de empleo de alrededor de 125.000 trabajadores" en 2019.

Bruselas descartó impacto en la subida de 2017

Sin embargo, la Comisión Europea ya apuntó el año pasado que la subida del 8% del SMI en 2017 "no afectó al empleo significativamente", aunque avisa que futuras subidas podría afectar a colectivos como los jóvenes, con más dificultades para encontrar trabajo.


miércoles, 15 de mayo de 2019

La Justicia europea avala a España y respalda la implantación del nuevo registro obligatorio de la jornada laboral

TJUE: "El trabajador debe ser considerado la parte débil de la relación laboral"


El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha sentenciado este martes 14/05/2019 que los Estados miembros de la UE deben obligar a los empresarios a implantar un sistema "objetivo, fiable y accesible que permita computar la jornada laboral diaria realizada por cada trabajador", ha informado la corte en un comunicado.

En su sentencia precisa que corresponde a cada país definir los criterios para la aplicación de este sistema, sobre todo la forma que debe tomar, "teniendo en cuenta las particularidades de cada sector e incluso las especificidades de determinadas empresas, como su tamaño".

Registro horario en España

Hace más de un mes que en España entró en vigor la obligación para las empresas de implementar un sistema que registre las horas trabajadas por sus empleados. La medida, aprobada por el Gobierno el pasado 8 de marzo y convalidada en el Congreso de los Diputados el 3 de abril, ha causado mucha confusión entre los empresarios y trabajadores. De hecho, pese a no estar planeado en un primer momento, el Ministerio de Trabajo publicó ayer una guía práctica en la que, entre otras cosas, explica qué empleados no tienen la obligación de cumplir con el nuevo registro horario.

La esperada sentencia del TJUE no afecta directamente al real decreto ley 8/2019, en el que se recoge el nuevo registro horario establecido en España. Pero, eso sí, muestra una posición de la Justicia europea que avala esta normativa nacional. En concreto, el fallo europeo recoge el deber de los distintos países de la UE de imponer a los empresarios la obligación de implantar un sistema "objetivo, fiable y accesible que permita computar la jornada laboral diaria realizada por cada trabajador".

Importancia del registro para proteger derechos

Así, el TJUE destaca "la importancia del derecho fundamental de todo trabajador a la limitación de la duración máxima del tiempo de trabajo y a períodos de descanso diario y semanal", recoge el comunicado emitido hoy por la corte.

En su opinión, la falta de "un sistema que permita computar la jornada laboral diaria" imposibilita que los empleados "logren hacer respetar sus derechos", ya que "no es posible determinar de manera objetiva y fiable el número de horas de trabajo efectivas ni su distribución en el tiempo, como tampoco el número de horas extraordinarias".

"El trabajador debe ser considerado la parte débil de la relación laboral"

Asimismo, la justicia europea "recuerda que el trabajador debe ser considerado la parte débil de la relación laboral". Por tanto, cree "necesario" que se impida al empresario que "pueda imponerle una restricción de sus derechos".

El tribunal de Luxemburgo basa su decisión en la interpretación que hace de las directivas 2003/88/CE del Parlamento Europeo y del Consejo y 89/391/CEE del Consejo, relativas a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo y a la aplicación de medidas para promover la mejora de la seguridad y de la salud de los trabajadores, respectivamente.

Petición de la Audiencia Nacional

Esta es la respuesta de la máxima instancia judicial comunitaria a una petición de la Audiencia Nacional española, que en enero solicitó interpretar dos artículos del Estatuto de los Trabajadores relativos a la jornada laboral, al considerar que podrían incumplir las normas comunitarias por "dejar en manos de los empresarios los descansos semanales y diarios".

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) recurrió ante la Audiencia Nacional que Deutsche Bank tuviera la obligación de establecer un sistema de registro de la jornada laboral diaria que realiza su plantilla. El banco se defendió en un primer momento alegando que de la jurisprudencia del Tribunal Supremo se desprendía en España no se establecía esa obligación "con carácter general". Una situación que ha cambiado tras la implementación del nuevo registro horario y que, aunque de forma indirecta, ha avalado con este fallo el TJUE.

CCOO ha celebrado el fallo europeo en un escueto comunicado, en el que se muestra "muy satisfecho" y señala que "ya no hay marcha atrás" ante el respaldo de la justicia europea al ya vigente registro de la jornada laboral; "gobierne quien gobierne", ha incidido el sindicato, haciendo referencia a la próxima formación de un nuevo Ejecutivo en España tras las elecciones generales del 28 de abril.

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miércoles, 8 de mayo de 2019

Llevamos 100 años con las 40 horas semanales: ¿podríamos trabajar menos?

Contamos con más medios y tecnología que hace un siglo, pero seguimos con las ocho horas diarias


Hace un siglo que se aprobó la jornada laboral de 40 horas en España: fue en abril de 1919, tras la huelga de la empresa eléctrica La Canadiense, que se alargó durante 44 días. La jornada laboral de 40 horas semanales se había ido extendiendo por todo el mundo desde la manifestación del 1 de mayo de 1886 convocada en varias ciudades de Estados Unidos con este objetivo.

Un siglo después, la sociedad ha cambiado mucho. Por ejemplo, contamos con herramientas que han hecho más fácil y rápido nuestro trabajo, al menos sobre el papel: maquinaria, teléfonos, ordenadores… Sin embargo, la jornada laboral no se ha reducido. Es más, la idea de trabajar seis o siete horas diarias por el mismo sueldo genera rechazo en muchos sectores (y no solo empresariales).

Inmaculada García, economista y profesora en la Universidad de Zaragoza, recuerda que "antes se trabajaba los sábados y ahora tenemos más días festivos a lo largo del año”, pero también le parece “curioso que todo haya cambiado tanto y eso no”.

“Alegría de vivir, en lugar de nervios gastados”

Marta Martínez, economista y profesora de la Universidad Autónoma de Madrid, opina que no es tan extraño que sigamos con la misma jornada: "Podemos caer en la falacia de la cantidad fija de trabajo. En realidad, la cantidad de trabajo que hay en una economía puede variar con el tiempo". Es decir, a lo mejor podemos producir más que hace 100 años, pero también puede que necesitemos hacerlo.

Aun así, son muchos quienes han llamado la atención sobre el hecho de que no se haya seguido reduciendo la jornada laboral. Ya en los años treinta, el economista John Maynard Keynes y el filósofo Bertrand Russell confiaban en un futuro en el que trabajaríamos menos horas, lo que podría llevar a mayor bienestar, cultura y curiosidad: “Sobre todo, habrá felicidad y alegría de vivir, en lugar de nervios gastados, cansancio y dispepsia”, escribía Russell en su Elogio de la ociosidad. Y no era una idea solo de académicos: en 1956, Richard Nixon, entonces vicepresidente de Estados Unidos, ya auguraba una semana de cuatro días laborables.

En su libro Utopía para realistas, el historiador Rutger Bregman apunta que este objetivo de seguir reduciendo la jornada, como se había ido haciendo hasta llegar a las 40 horas, se vio truncado en los años ochenta. Durante esa década muchos trabajadores pasaron a hacer horas extra y sumar más de ocho horas diarias de faena.

Y eso a pesar de que trabajar más horas ni siquiera se traduce necesariamente en una mayor productividad. Durante la crisis del petróleo y en medio de una huelga de los mineros, el Gobierno británico impuso una semana laboral de tres días en enero de 1974, que se prolongó hasta marzo, para ahorrar energía. Según recoge Bregman en su libro, las pérdidas de producción solo llegaron a un 6%, muy lejos del 40% que cabría haber esperado.


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miércoles, 24 de abril de 2019

Los trabajadores volvieron a perder poder adquisitivo en 2018

Tienen casi siete décimas menos de poder de compra al crecer los salarios apenas un 1%, frente a una inflación media del 1,69%


Cinco años con la economía creciendo a un fuerte ritmo pero los salarios siguen sin despegar. Ésta es una de las conclusiones que se extrae de la Encuesta Trimestral de Coste Laboral publicada hoy por el INE. Las remuneraciones de los trabajadores se impulsaron el año pasado, sí, pero casi siete décimas menos que la inflación en este periodo, que cerró 2018 con un incremento medio del 1,69%. Frente a este avance de los precios, los trabajadores solo vieron mejorados sus ingresos en 18,87 euros hasta los 2.039 euros al mes a cierre de 2018, lo que supone un aumento interanual del 0,98%, menor que la revalorización que han tenido los pensionistas, acorde al IPC. Y lo mismo sucedió en 2017.

Se trata de la subida que experimentó el coste salarial total del trabajador (que incluye salario base, complementos salariales, pagos extraordinarios y pagos atrasados) y que está en consonancia con el incremento del coste laboral, que terminó 2018 con un aumento del 0,9% hasta los 2.692 euros, que es lo que a una empresa le cuesta de media un empleado, contando también con las cotizaciones sociales. Registra así el segundo mayor avance de los últimos tres años, solo superado por el alza del 1,9% del tercer trimestre del año pasado, y encadena seis trimestres consecutivos en positivo. Con toda probabilidad, crecerá aún más en el primer trimestre de 2019 por la entrada en vigor del nuevo Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que repercute en una fuerte subida del 22% de las bases mínimas, y a su vez por el encarecimiento generalizado de las cotizaciones sociales.

Los crecimientos anuales más significativos de los costes laborales en el cuarto trimestre de 2018 se registraron en el suministro de energía (3,9%), información y comunicaciones (3,6%) y las actividades artísticas (+3,1%), con alzas superiores al 3% recomendado en la negociación colectiva. Por contra, las únicas caídas se dieron en la industria extractiva (-2,7%), la educación (-1,6%) y la sanidad (-0,2%).

País Vasco y Madrid, con los mejores sueldos

Por comunidades autónomas, los costes laborales más altos se anotaron en el País Vasco (3.211 euros por trabajador y mes), Madrid (3.164,6 euros), Navarra (2.985,7 euros) y Cataluña (2.880,3 euros), mientras que los más bajos fueron en Extremadura (2.223,8 euros) y Canarias (2.305,7 euros).

Las dos regiones a la cabeza, País Vasco y Madrid, superan en más de 450 euros la media nacional (2.692,5 euros), mientras que la última, Extremadura, se encuentra más de 450 euros por debajo y casi 1.000 euros menos que en Euskadi.

miércoles, 10 de abril de 2019

El Gobierno niega con datos que la subida del salario mínimo perjudique el empleo

Granado asegura que no ha repercutido en la destrucción de puestos, ni se han reducido jornadas, ni se ha precarizado el empleo, pero sí ha mejorado los ingresos del sistema

La fuerte subida que el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha experimentado este año no ha tenido efectos nocivos sobre el mercado laboral, tal y como algunos analistas pronosticaban, sino más bien lo contrario: la recaudación ha mejorado notablemente. Así lo confirmó este martes el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, durante la rueda de prensa de los datos de afiliación y paro de marzo, que -a su juicio- muestran la «consolidación del crecimiento del empleo». Y, para demostrarlo, tiró de las cifras de los primeros tres meses del año para desmontar cinco argumentos que se han venido utilizando para poner en duda el efecto positivo de esta medida:

1. La subida del SMI hay quien decía que iba a provocar un desplazamiento de la afiliación del Régimen General hacia el RETA, de forma que se reducirían los trabajadores por cuenta ajena a favor de los 'falsos autónomos', puesto que además la base mínima de los autónomos es ahora bastante inferior a la del Régimen General. Desde enero hasta marzo, el número de asalariados ha aumentado un 3,40%, mientras que el RETA, un 0,73%. Si se compara con los meses precedentes, se mantiene el avance del Régimen General mientras baja el del RETA. Por tanto, no se ha dado una reconversión de trabajadores del Régimen General al del RETA, según recalcó Granado.

2. También se auguraba un descenso de afiliadas en el Sistema Especial del Hogar, el más vulnerable y precarizado. Sin embargo, la caída en este primer trimestre es la menos acusada de los últimos cinco años: 2.813 bajas menos que en 2018.

3. Y lo mismo sucede en el sistema agrario, el que más reacio se mostró a la subida del SMI, según admitió Granado. Sin embargo, sus cifras de estos tres primeros meses son «exactamente similares» a las precedentes, incluso menos malas que el año pasado (-36.469 en 2019 frente a -39.215 en 2018), por lo que no ha habido una «expulsión de trabajadores agrarios».

4. Algunos expertos vaticinaron que el nuevo salario mínimo iba a disminuir la duración de las jornadas. Pero en este trimestre hay 83.761 trabajadores más con jornada completa y 26.949 menos a tiempo parcial que en diciembre de 2018, lo que supone más incluso que en los años precedentes: un 0,83% más y un 0,82% menos, respectivamente.

5. Otro de los argumentos de los opositores era que iba a precarizarse el empleo, de forma que aumentarían los contratos de corta duración. En el sector privado, entre diciembre y marzo, hay 101.835 personas más con contratos indefinidos (un avance del 1,12%), y 45.022 menos con trabajos temporales (una caída del 1,06%).


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miércoles, 3 de abril de 2019

Las empresas deberán guardar durante 4 años los registros diarios de jornada

El 35% de las denuncias ante la Inspección por incumplimiento empresarial se refieren a las horas trabajadas


El Boletín Oficial del Estado ha publicado el real decreto ley de medidas urgentes de protección social y de lucha contra la precariedad laboral que obliga a las empresas a llevar un registro diario de la jornada de sus trabajadores a partir del 12 de mayo, ya que este medida entra en vigor a los dos meses de su publicación en el BOE. El decreto establece que las empresas tendrán que conservar los registros diarios durante cuatro años y estos permanecerán a disposición de los trabajadores, sus representantes legales y la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. No hacerlo será una infracción laboral.

La empresa deberá garantizar el registro diario, con el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de cada persona. La organización y documentación del registro de la jornada se decidirá mediante negociación colectiva o acuerdo de empresa o, en su defecto, por decisión del empresario previa consulta con los representantes de los trabajadores. Eso no excluye que se pueda establecer flexibilidad horaria. En ese sentido, el decreto modifica el artículo 34.7 del Estatuto de los Trabajadores para añadir que el Gobierno, previa consulta a las organizaciones sindicales y empresariales más representativas, podrá establecer «especialidades en las obligaciones de registro de jornada para aquellos sectores, trabajos y categorías profesionales que por sus peculiaridades así lo requieran».

El Gobierno justifica la necesidad de imponer un registro obligatorio de la jornada en que el 35% de las denuncias presentadas el año pasado por incumplimientos empresariales en materia de relaciones laborales se referían al tiempo de trabajo. Más del 50% de los asalariados declaran en la Encuesta de Población Activa que tienen jornadas semanales superiores a las 40 horas y un gran volumen de trabajadores a tiempo parcial afirma que su jornada no se corresponde con la declarada.

Según datos de la EPA de 2018, cada semana se hacen en nuestro país 6,4 millones de horas extra a la semana. Además, un 48% de los trabajadores que realizan horas extraordinarias declaran que no se les pagan ni se cotiza a la Seguridad Social por ellas.

Buena parte de los asalariados que se beneficiarán del cobro de las horas extra no pagadas gracias al registro de la jornada son trabajadores poco cualificados con salarios muy bajos, según el Ministerio de Trabajo. En el último trimestre de 2018, más de un 26% de las horas extraordinarias no pagadas se realizaron en el comercio y la hostelería.

miércoles, 27 de marzo de 2019

Ellas tienen un 30% menos de probabilidades de acceder a una entrevista de trabajo

Un informe del Observatorio de La Caixa demuestra que ser mujer y madre está penalizado a la hora de encontrar un empleo


Solo por el hecho de ser mujer es mucho más difícil acceder a un puesto de trabajo. Esto que es una especie de consigna no demostrada acaba de ser confirmada por un estudio elaborado por el Observatorio Social de La Caixa. Pese a ser solo un experimento, las evidencias son claras: existe discriminación de género a la hora de acceder a un proceso de contratación, lo que evidentemente tiene su repercusión directa en que ellas tienen menos oportunidades para obtener un empleo. Concretamente, un 30% menos que los hombres, brecha que se amplía hasta el 36% en el caso de las mujeres que tienen hijos y que se reduce hasta ser casi insignificantes en el caso de mujeres cualificadas y sin hijos.

Para trata de responder a la pregunta de '¿Tienen las mujeres menos oportunidades de ser contratadas?' se enviaron más de 5.600 currículos ficticios de personas entre 37 y 39 años a un total de 1.372 ofertas de trabajo reales para 18 tipos de ocupaciones en Madrid y en Barcelona. Así, para cada vacante remitieron sendos CV parejos, con características prácticamente iguales en todo salvo en una: uno correspondía a un varón y otro a una mujer. Es decir, la diferencia fundamental es que uno se llamaba Mario y otro María. Sin embargo, los Marios fueron citados para realizar entrevistas de trabajo en mayor proporción (un 10,9%) que las mujeres (7,7%). De esta forma, en igualdad de condiciones, la probabilidad de recibir la propuesta de una entrevista de trabajo fue el 30% menor para ellas que para ellos.

Ser padre, un plus

Pero el estudio no quería quedarse solo en esto y también analizó el posible efecto diferencial de tener hijos en hombres y mujeres, lo que ha sido muy revelador. Para ellos supone un 'plus', mientras que para ellas es una penalización. En concreto, las mujeres con hijos tienen una probabilidad un 35,9% inferior a recibir una llamada de teléfono para acceder a un proceso de selección que los hombres con descendencia. Sin embargo, para ellos esto funciona completamente diferente y la paternidad supone un premio: los candidatos varones con hijos son una prioridad.

Pero la discriminación no se da solo en el número de llamadas, sino también en el orden de preferencia. ¿A quién se llama primero? A los hombres, y entre éstos, a los hombres con hijos. En cambio, las mujeres sin hijos recibe antes una llamada que las mujeres con descendencia. Así, las madres tienen un 47% menos de probabilidad de ser telefoneadas antes que los hombres.

A pesar de las diferencias de género, los autores señalan que la discriminación de las mujeres no desaparece, pero sí se reduce cuando los candidatos están mejor preparados para el puesto de lo que se pide en la oferta. Es decir, la penalización es menor si, además de lo requerido, los aspirantes tienen conocimiento de un idioma adicional y más experiencia laboral.

Los autores concluyen que los sesgos de género en los procesos de contratación estarían basados en estereotipos sobre la productividad, más que en prejuicios, ya que la discriminación prácticamente desaparece en mujeres sin hijos altamente cualificadas.


miércoles, 20 de marzo de 2019

Los robots no tienen la culpa de los salarios bajos

Es verdad que tenemos un serio problema, pero poco tiene que ver con la tecnología, y mucho con la política y el poder

PAUL KRUGMAN: "Cada vez más economistas, aunque no todos, coinciden en que uno de los factores clave en el estancamiento de los salarios ha sido la disminución del poder de negociación de los trabajadores, una disminución cuyas raíces son en última instancia políticas"


El otro día me encontraba en una conferencia hablando del estancamiento de los salarios y el gran aumento de la desigualdad. Hubo debates muy interesantes. Pero una cosa que me sorprendió fue que muchos de los participantes supusieran sin más que los robots constituyen una parte importante del problema, que las máquinas se están quedando con los trabajos buenos, o incluso con los trabajos en general. La mayoría de las veces, esto no se presentaba ni siquiera como una hipótesis, sino como algo que todo el mundo sabe.

Y esta suposición tiene repercusiones reales en el debate político. Por ejemplo, buena parte de la agitación a favor de la renta básica universal proviene de la creencia de que los puestos de trabajo escasearán cada vez más a medida que el apocalipsis de los robots se haga con la economía. De modo que me parece buena idea señalar que, en este caso, lo que todo el mundo sabe no es cierto. Las predicciones son difíciles, sobre todo las relativas al futuro, y es posible que los robots vengan uno de estos días a hacerse con todos nuestros puestos de trabajo. Pero la automatización no es la parte principal de la historia de lo que les ha ocurrido a los trabajadores estadounidenses a lo largo de los últimos 40 años. Es verdad que tenemos un serio problema, pero tiene muy poco que ver con la tecnología, y mucho con la política y el poder. Retrocedamos un momento y preguntémonos qué es, en cualquier caso, un robot. No tiene por qué parecerse a C-3PO, ni rodar por ahí diciendo “¡Exterminar! ¡Exterminar!” Desde un punto de vista económico, un robot es cualquier cosa que utilice la tecnología para efectuar una tarea antes realizada por humanos.

Y en este sentido, los robots llevan literalmente siglos transformando nuestra economía. David Ricardo, uno de los padres fundadores de las ciencias económicas, ya escribió sobre los efectos perturbadores de la maquinaria en 1821. Hoy en día, cuando la gente habla del apocalipsis de los robots, en general no piensa en cosas como la minería a cielo abierto o en la minería de remoción de cimas. Pero estas tecnologías transformaron por completo la minería: la producción de carbón casi se duplicó entre 1950 y 2000, pero el número de mineros del carbón cayó de 470.000 a menos de 80.000.

O piensen en la contenerización de cargas. Antes, los estibadores constituían una parte importante del paisaje en las grandes ciudades portuarias. Pero mientras que el gran comercio mundial se ha disparado desde la década de 1970, la proporción de trabajadores estadounidenses que se encargan del “manejo de cargamentos marítimos” se ha reducido casi en dos tercios.

Por lo tanto, las perturbaciones tecnológicas no son un fenómeno nuevo. Así y todo, ¿se están acelerando? No, según los datos. Si los robots estuviesen de verdad sustituyendo masivamente a los trabajadores, sería de esperar que la cantidad de cosas producidas por cada trabajador restante –la productividad laboral– se disparase. De hecho, la productividad creció muchísimo más entre mediados de la década de 1990 y mediados de la de 2000 que desde entonces.

De modo que el cambio tecnológico es una vieja historia. La novedad es que los trabajadores no están compartiendo los frutos de ese cambio tecnológico. No digo que afrontar ese cambio fuera fácil alguna vez. El descenso del empleo en el sector del carbón tuvo consecuencias devastadoras para muchas familias, y muchas de las anteriores zonas carboníferas no se han recuperado nunca. La pérdida de trabajos manuales en las ciudades portuarias contribuyó sin duda a la crisis de las décadas de 1970 y 1980.

Pero aunque siempre ha habido víctimas del progreso tecnológico, hasta la década de 1970 el aumento de la productividad se tradujo en un aumento de sueldo para la gran mayoría de los trabajadores. Después se rompió la conexión. Y no fue culpa de los robots. ¿A qué se debió esa ruptura? Cada vez más economistas, aunque no todos, coinciden en que uno de los factores clave en el estancamiento de los salarios ha sido la disminución del poder de negociación de los trabajadores, una disminución cuyas raíces son en última instancia políticas.

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miércoles, 13 de marzo de 2019

Los trabajadores tendrán que fichar a la entrada y salida a partir de mayo

El Gobierno, que también da luz verde a bonificaciones por contratar desempleados de larga duración, deja su «organización» en manos de los agentes sociales

Los trabajadores españoles tendrán que fichar a la entrada y salida de sus empresas a partir de mayo, aunque parte de ellos ya lo venían haciendo a través de distintos mecanismos, además del control tradicional que se sigue en la Administración Pública. Es el resultado de la aplicación del nuevo «registro diario de jornada» que el Gobierno ha aprobado este viernes, dentro de un nuevo decreto que sirve como 'cajón de sastre' para incluir distintos tipos de medidas sociolaborales, desde subsidios a parados maduros y bonificaciones a su contratación hasta ayudas a hogares en situación de pobreza e incluso matices en el programa laboral de garantía juvenil.

Buena parte de estas medidas, no obstante, ya habían sido anunciadas semanas atrás por el Ejecutivo e incluso algunas se incluían en su proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 que finalmente fue vetado de inicio por el Congreso de los Diputados. Es el caso, por ejemplo, del aumento de la prestación por hijo a cargo para las familias en peor situación económica, cuya cuantía general se incrementa un 17,2% desde los 291 euros actuales por ejercicio hasta 341. Para acceder a esta ayuda su límite de ingresos anuales no debe superar los 12.313 euros, y 18.532 euros en el caso de que sean familias numerosas. Para los hogares en situación de pobreza extrema, la asignación se eleva a 588 euros anuales.

También estaba previsto tiempo atrás el subsidio especial para parados mayores de 52 años que, en realidad, es un adelanto en edad del que ya se viene aplicando a partir de los 55 años, el mínimo de acceso que se estableció en 2012 a raíz de los recortes presupuestarios derivados de la crisis. Entonces también se rebajó la base de cotización de dicha ayuda al equivalente al 100% del salario mínimo interprofesional (SMI), establecido para 2019 en 900 euros al mes, y que ahora se incrementa al 125%. De esta forma, los 260.000 beneficiarios actuales aumentarían en otros 114.000, lo que elevaría el coste económico a 388 millones de euros solo este año.


Enfocado a este mismo colectivo, el decreto que el Consejo de Ministros ha visado este viernes también incluye nuevos incentivos a las compañías que contraten desempleados de larga duración, entendidos como aquellos que lleven inscritos en las oficinas de los servicios públicos de colocación al menos doce meses durante el año y medio anterior a la firma del contrato. Para los acuerdos por tiempo indefinido, la reducción en la cuota empresarial a la Seguridad Social llegaría a 1.300 euros anuales durante un máximo de tres años, que subirían a 1.500 si se trata de una mujer. Ahora bien, si la empresa lo despide antes de un lustro o no mantiene el mismo nivel de empleo en su plantilla (salvo jubilaciones o despidos objetivos), devolverá el dinero.

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miércoles, 27 de febrero de 2019

Las mujeres ganan 6.000 euros anuales menos que los hombres, según CC OO

Los datos del informe «Romper la brecha salarial, una cuestión de justicia» muestran que los hombres cobraron de media 25.924 euros anuales, frente a los 20.131 euros que percibieron las mujeres

CCOO ha denunciado este martes que en 2016, último año con datos disponibles, las mujeres ganaron de media 5.793 euros menos que los hombres, una cifra que se acentúa si se tienen en cuenta las retribuciones en los contratos indefinidos, donde la diferencia es de 6.579 euros.

Los datos del informe «Romper la brecha salarial, una cuestión de justicia», que ha presentado este martes el sindicato en vísperas del Día Internacional de la Mujer, muestran que los hombres cobraron de media 25.924 euros anuales, frente a los 20.131 euros que percibieron las mujeres, lo que supone que el sueldo de las féminas debería aumentar un 29 % para igualarse al de los varones.

Para el sindicato, las mujeres sufren una doble discriminación en el mercado laboral, que implica un salario medio por hora inferior y una mayor presencia en la contratación parcial.

En este sentido, el estudio refleja que las mujeres ganaban de media 13,6 euros por hora en 2016, mientras que los hombres recibían 15,94 euros la hora, por lo que se tendría se incrementar un 17 % el salario de las mujeres para alcanzar la equiparación.

Además, el sindicato ha remarcado que el 74,6 % de las personas contratadas a tiempo parcial fueron mujeres, frente al 25,4 % de hombres, una situación que para gran parte de ellas es «involuntaria», ya que implica un menor salario y una cotización más baja.

El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha explicado que la brecha salarial es «multicausal» y se refleja en la educación, en las dificultades para acceder al empleo, en la segregación ocupacional en sectores de actividad, en la «inexistente» corresponsabilidad familiar real y en la falta de representación de las mujeres en los órganos de dirección de las empresas, con una presencia del 34 % en dirección y gerencia.

Por su parte, la secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, Elena Blasco, ha criticado que aún existe la «falsa idea» de que el salario de una mujer aún funciona como un complemento de la unidad económica familiar. «La precariedad tiene rostro de mujer», ha lamentado.

Además, la subdirectora general para la Coordinación de la Inspección del sistema de Relaciones Laborales, de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, Irene Marín, ha explicado durante la presentación que el 22,3 % de mujeres que tienen contrato parcial responden a razones de conciliación, un motivo que en el caso de los hombres se reduce al 3 %.

En este sentido, los datos del informe de CCOO muestran cómo las mujeres encuentran mayores dificultades para la conciliación entre vida personal y laboral, ya que del total del excedencias concedidas en 2017 para cuidados tanto de hijos como de familiares, más del 80 % fueron solicitadas por madres.

miércoles, 20 de febrero de 2019

El chollo, crecer sin repartir

A medida que el porcentaje de trabajadores sindicados disminuye, empeora la suerte de las clases medias y bajas


Hace unos días, presentando su último libro (La España en la que creo) en una radio, Alfonso Guerra dijo que, en comparación con Venezuela, hay dictaduras que son eficaces desde el punto de vista económico. Le cayeron chuzos de punta en las redes sociales, como si tal afirmación (muchas veces corroborada empíricamente) supusiese una reivindicación de las sociedades totalitarias por parte del antiguo secretario de organización socialista. Nada más lejos de su intención. Ser eficaz en el terreno de la economía significaba tener un alto crecimiento, nada más, sin contemplar el bienestar ciudadano. China crece ahora casi al 7%, como lo hizo algunos años el Chile de Pinochet o la España tardofranquista. Se puede crecer mucho y dar lugar a sociedades extraordinariamente desiguales y, por tanto, descohesionadas, conflictivas, en las que los beneficios de esa eficacia no son aprovechados por todos los ciudadanos.

Entre las sociedades más desiguales del mundo hay dictaduras y democracias. Ello ocurre, entre otras razones, porque en aquellas dictaduras no existen los sindicatos y en estas democracias no hay sindicatos fuertes. A medida que el porcentaje de trabajadores sindicados disminuye, empeora la suerte de los componentes de las clases bajas o medias. ¿Por qué debería preocupar a cualquier ciudadano, sobre todo a los que no están apuntados a un sindicato, que la afiliación sindical se sitúe en un nivel bajo, y que es posible que disminuya aún más debido a las nuevas características del mercado de trabajo? Si a uno le interesan los asalariados, los autónomos o los parados, necesita interesarse por los sindicatos, la única institución específicamente nacida para protegerlos.

Ya se puede hacer un balance bastante profundo de lo que ha significado la Gran Recesión durante la última década. La crisis no sólo ha producido un drástico debilitamiento en términos políticos y económicos (enormes transferencias de renta, riqueza y poder a favor de las capas más favorecidas), sino también en términos sociales: condiciones de vida, derechos adquiridos, calidad del empleo, movilidad social, lo que se ha denominado “ciudadanía social”. Ello ha sido facilitado por el constante debilitamiento de los sindicatos. Al menos por tres razones: por las nuevas circunstancias relacionadas con la economía de las plataformas (economía digital); por la propia inoperancia de los sindicatos para adaptarse a las condiciones del mercado laboral del siglo XXI, y por el contenido de las continuas reformas laborales desde la década de los ochenta del siglo pasado, siempre en la misma dirección. En la de 2011, más allá de la intención de promover una devaluación salarial generalizada (una especie de plan de estabiización sin reconocer), se activó el desequilibrio en las sociedades, a favor de los intereses empresariales y en contra de las posiciones sindicales.

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viernes, 8 de febrero de 2019

DXC ¿Top employer?

Viendo la noticia de la empresa comunicándonos que DXC ha conseguido la certificación TOP EMPLOYER, nos vienen a la cabeza un montón de preguntas.

  • ¿Puede una empresa sancionada repetidamente por cesión ilegal de trabajadores, vulneración muy grave en materia de contratación, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que tiene un larguísimo historial de denuncias en Inspección de Trabajo ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que no clasifica correctamente a sus trabajadores y trabajadoras según el convenio y que les obliga a ir a juicio para obtener dicho reconocimiento, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que no garantiza el mantenimiento del poder adquisitivo de su plantilla ni tiene un plan de incrementos salariales ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que recorta las condiciones salariales de sus trabajadores y trabajadoras (pasando a absorber la antigüedad), ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que satura de horas extras a sus trabajadores y trabajadoras, después de despedir a una parte muy importante de la plantilla, ser una TOP EMPLOYER?
  • ¿Puede una empresa que modifica unilateralmente las condiciones laborales a sus trabajadores y trabajadoras en materia de horarios, ser una TOP EMPLOYER?

¿Cómo hace ese “Instituto” sus valoraciones? No tenemos noticia de que haya entrevistado a un solo empleado/a de DXC para ello, sin embargo, en una información del Economista sobre el Instituto Top Employer, dicen:
“Las respuestas de las compañías son validadas y auditadas externamente. "La metodología de Top Employers está basada en hechos, es objetiva y se aplica en todo el mundo. Con el exhaustivo análisis que hemos realizado, las 94 compañías Top Employers España han demostrado que cuentan con una extraordinaria propuesta de valor para sus empleados y crean para ellos experiencias que mejoran sus vidas", explica Salvador Ibáñez, country manager de Top Employers Institute en España.”

Que cada cual valore la realidad de esta afirmación.

Como todos sabemos las respuestas a esas preguntas, ello nos lleva a una última pregunta ¿Cuánto hay que pagar para tener esa certificación? Puesto que parece claro que ese ha de ser el único criterio para obtenerla.
Tendremos que preguntárselo a TOP EMPLOYER, seguro que estarán muy interesados en explicarnos sus procedimientos de valoración de las empresas que dicen auditar y por qué no han detectado lo que sabemos todos y todas los que trabajamos en ella.

martes, 5 de febrero de 2019

“Cuando llegué a IBM lo más importante eran los empleados, hoy el motor es la avaricia”

Los despidos en la compañía multinacional informática destapan el drama de los trabajadores mayores de 50 años


En 1999 una prestigiosa revista económica publicaba una portada con un sugerente titular: “IBM, la mejor empresa para trabajar en España”. Hoy la multinacional de la informática ha cambiado tanto en su modelo laboral y productivo, para adaptarse a los nuevos tiempos, que ha dejado de ser aquella compañía sólida y segura donde sus empleados se jubilaban felizmente. De hecho, en IBM cada vez son menos los trabajadores que consiguen llegar al final de su vida profesional. Los despidos por razones de edad se cuentan por miles en todo el mundo y también han llegado a la delegación española. Se trata de técnicos cualificados y con sobrada experiencia nacional e internacional, un valiosísimo capital humano especializado en innovación y desarrollo que ha sido desperdiciado solo por el hecho de cumplir demasiados años.

Hablamos de la generación que tiene entre 45 y 55 años, la más castigada por los cambios estructurales que están sufriendo grandes multinacionales como IBM. F.H. es uno de los técnicos cuyo puesto ha sido “amortizado” por razones de edad. “El comportamiento de IBM cuando despide a sus trabajadores es miserable: procuran indemnizarte por debajo de lo que el Estatuto de los Trabajadores contempla, cosa que la mayoría aceptamos para evitar alargar el proceso y ante el riesgo de que un juez pudiera dar la razón a la empresa. Me temo, además, que alguien conseguirá un objetivo (y una comisión) si minimiza el gasto por despido”, asegura.

Cuando F.H. entró en la compañía se “mimaba” a los trabajadores y una de las máximas de la empresa era: “lo más importante de IBM son sus empleados”. Los sueldos eran elevados y la motivación altísima. Excepto para algunos jefes, la situación ahora es bien distinta: los salarios han bajado considerablemente, la carga de trabajo es muy alta y la dirección tiende a considerar a los empleados “como herramientas de usar y tirar y a deshacerse de ellos con argumentos poco o nada razonables, como la edad”, asegura. Según F.H., el clima de trabajo es “pésimo y de cuidar a los trabajadores, nada. El único motor que mueve a la empresa es la avaricia”.

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miércoles, 30 de enero de 2019

¿Cuál es la duración del permiso de paternidad? ¿Cómo se solicita? 10 claves

El permiso de paternidad en España sigue siendo de 5 semanas, pese a que los presupuestos del 2019 prevén su ampliación a 8 semanas


¿Vas a ser padre en breve? Es una experiencia trascendental y al principio tendrás que hacer frente a algunos trámites (como el del permiso de paternidad) algo farragosos. Para hacerte la tarea más fácil, te explicamos al detalle cómo funciona este subsidio y cómo hacer las gestiones.

La duración del permiso de paternidad se amplió de cuatro a cinco semanas el 5 de julio del 2018. Además, los Presupuestos del 2019 prevén elevar el permiso de paternidad a 8 semanas, pero al no estar aprobados la medida aún no ha entrado en vigor. En el caso de los funcionarios, no obstante, ya se ha alcanzado un acuerdo para aumentar el permiso paternal hasta ocho semanas a partir del 2019. Los ingresos por la baja de paternidad no cotizan en el IRPF (si te los han retenido entre el 2014 y el 2017, consulta cómo reclamar a Hacienda la devolución del IRPF de la paternidad).

Estas son las 10 claves que debes conocer si prevés ampliar la familia a corto plazo.

1. ¿Qué es el permiso de paternidad y cuántos días dura?
Es un subsidio que se da a los trabajadores que suspendan el contrato de trabajo o cesen en su actividad, durante los días legalmente establecidos, con motivo del nacimiento de un hijo, adopción o acogimiento. La ley que regula el permiso de paternidad se aprobó en el 2009, pero entró en vigor el 1 de enero del 2017. Después se ha modificado para los nacimientos a partir del 5 de julio del 2018.

El permiso de paternidad es de dos días inmediatamente después del nacimiento -o de la decisión administrativa de acogimiento-, a los que hay que añadir los días que completan cinco semanas (que serán ocho si salen adelante los Presupuestos del 2019 pactados entre el Gobierno y Podemos). Se pueden disfrutar los días restantes seguidos al parto o de forma a determinar de acuerdo con la empresa. Incluso pueden transformarse en medias jornadas si la empresa accede.

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miércoles, 23 de enero de 2019

Jefes y capataces consiguen recuperar salarios tras la crisis, los empleados no

Un informe sobre la evolución de los salarios en la última década constata que los cargos directivos han mejorado su poder adquisitivo el 1,2% tras la crisis; los cargos intermedios el 2,5%


Los salarios se están recuperando e incluso ganándole terreno a la inflación, no obstante, no para la mayoría del común de trabajadores. Los subordinados son los que han sufrido las peores consecuencias de la crisis y los que actualmente no se están beneficiando de los frutos de la llamada recuperación. Así lo constata el informe presentado este jueves por la escuela de negocios Eada y la consultora ICSA bajo el título “Evolución salarial 2007-2018”, que muestra que los trabajadores sin subordinados tienen hoy sueldos que han perdido poder adquisitivo tras el estallido de la crisis.

Los datos del informe se basan en variables de cinco sectores, 53 actividades económicas diferentes y más de 500 puestos de trabajo y revelan que el soldado de a pie del mundo laboral ha visto como su remuneración media ha aumentado el 16,5%, tres décimas por debajo de la inflación acumulada. El salario medio fue en el 2018, según recoge el informe, de 22.819 euros anuales. "No ha habido un impacto significativo de la recuperación económica en esas rentas salariales", ha afirmado durante la presentación del informe el presidente de ICSA, Ernesto Poveda. “No hay señales de que ello vaya a cambiar a corto plazo y a la larga puede generar tensiones sociales”, ha advertido el profesor de Eada Jordi Costa.

Diferente suerte han corrido los salarios de los ‘capataces’ o mandos intermedios y la de los ‘jefes’ o directivos. Los primeros han visto como, tras la crisis, su poder adquisitivo ha aumentado el 2,5%, descontando inflación, hasta los 41.507 euros en el 2018. Una relación en cuanto salario 1,8 veces más alta que sus subordinados inmediatos. Más provechosa todavía ha sido la última década para los directivos, que han ganado el 1,2% de poder adquisitivo en sus remuneraciones, hasta los 81.059 euros anuales. Es decir, los jefes ganan 3,5 veces lo que ganan sus empleados.

Crecen las desigualdades
La crisis y la evolución salarial posterior ha provocado un aumento de las desigualdades dentro del mercado laboral. Así lo constatan los datos en la comparativa 2007-2018. Al estallar la burbuja, un trabajador cobraba el 28,5% de lo que cobraba un directivo. En el 2018 la proporción era del 28,15%. Un comportamiento similar en la comparativa con los mandos intermedios, puesto que si en el 2007 un empleado cobraba el 56,3% del sueldo de su superior inmediato, en el 2018 cobraba el 55%.

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miércoles, 16 de enero de 2019

Las huelgas no sirven para nada (y II)

Numerosas luchas en empresas, servicios y negocios a lo largo de todo el país han demostrado que quizás cambiar el marco parezca en estos momentos algo lejano, pero que hay batallas que se pueden ganar. Que hay batallas que se están ganando cada día a golpe de compromiso, fraternidad y esperanza. A golpe de huelga


Las camareras de piso de dos hoteles de Bilbao han ganado la batalla. Después de más de mes y medio de huelga ininterrumpida, las cadenas NH y Barceló han cedido. Estas trabajadoras - que cobraban 2,5 euros por habitación limpiada- han conseguido un aumento salarial del 48%. Las huelgas no sirven para nada.

Los trabajadores de Correos habían convocado dos jornadas de huelga en diciembre y las han desconvocado esta semana después de que la empresa haya aceptado  una subida salarial del 9% en los próximos años y la consolidación y reposición de miles de puestos de trabajo hasta 2020. Pero no olvidemos que las huelgas no sirven para nada.

A finales de noviembre y tras cuatro días de huelga, los médicos de atención primaria consiguieron que la Generalitat se comprometiera a garantizar  un mínimo de 12 minutos de atención por paciente y una inversión de 100 millones de euros. Este año también, con una amenaza de huelga, los socorristas de Gipuzkoa han conseguido de 200 a 400 euros más al mes. Etcétera. Porque las huelgas no sirven para nada.

En Alemania -el espejo en el que nos gusta tanto mirarnos para comprar sus recetas de buen gobierno a.k.a. austeridad- este año la industria ha vivido las huelgas más importantes desde principios de los 80. Resultado: un aumento del salario del 4,3% y la posibilidad de reducir las semanas a 28 horas. En Alemania las huelgas nunca han servido para nada, por cierto.

Como  ya explicó Isaac Rosa hace año y medio tras los paros de los estibadores, la recogida de basuras de Madrid, el aeropuerto de Ibiza o Cuétara, las huelgas no sirven para nada.

Aunque, en realidad, sí hay algunas huelgas que sirven para poco y son esas huelgas generales que pretenden vivir del exitazo del 14D de hace 30 años que se recuerda estos días, huelgas generales que se han ido desinflando y convirtiéndose en jornadas casi rituales, previsibles y folclóricas.

miércoles, 9 de enero de 2019

Las huelgas no sirven para nada

Un recuento de algunas de las huelgas que en los últimos meses "no han servido para nada": nuevos convenios, mantenimiento del empleo, subidas de sueldo, reducciones de jornada...


Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de los estibadores, que ya sé que han conseguido mantener el 100% de puestos de trabajo frente a la patronal y el Gobierno. Su caso no es nada representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como el transporte marítimo de mercancías. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de la recogida de basuras de Madrid, que ya sé que no hizo falta más que anunciarla para que las empresas aceptasen una sola mesa y negociar un convenio único para todos los trabajadores. Su caso no es nada representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como la recogida de basura de la capital. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo del aeropuerto de Ibiza, que ya sé que los trabajadores lograron que la empresa pague los atrasos y les abone también los días de huelga. Su caso no es nada representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como un aeropuerto turístico. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de Nissan en Ávila, que ya sé que los trabajadores han garantizado que la fábrica no cierre, y suavizar mucho el ajuste que pretendía la empresa. Su caso no es representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como la automoción. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de El Periódico de Cataluña, que ya sé que sus trabajadores han logrado la devolución de la rebaja salarial. Su caso no es representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como el periodismo. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de Cuétara, que ya sé que han conseguido subidas salariales, más puestos fijos y pluses de nocturnidad. Su caso no es representativo: un colectivo privilegiado y con capacidad de paralizar un sector tan estratégico como la fabricación de galletas. Así cualquiera.

Las huelgas no sirven para nada, y no me cuenten lo de Enviser, que ya sé que han logrado su primer convenio en diez años; ni lo de la Residencia Miravilla, que ya sé que han obtenido subidas salariales y reducción de jornada; ni lo de Zardoya Otis, que ya sé que la empresa se ha comprometido a no aplicar la reforma laboral y convertir en indefinidos al 90%; ni lo de los actores de doblaje, que ya sé lo de su nuevo convenio con mejores condiciones. Ninguno de ellos es representativo: son todos colectivos privilegiados y con capacidad de paralizar sectores tan estratégicos como la recogida de residuos, la residencia de mayores, la fabricación de ascensores o el doblaje de series y películas. Así cualquiera.

miércoles, 2 de enero de 2019

La escasez de talento seguirá siendo uno de los principales desafíos de las empresas tecnológicas en 2019



La práctica totalidad de las empresas tecnológicas en España tienen problemas a la hora de captar talento cualificado.

Así lo pone de relieve un estudio realizado por la empresa de selección, Hays, según el cual el 95 % de las compañías del sector tecnológico tienen dificultades para encontrar profesionales con una formación que se ajuste a sus necesidades.

El desequilibrio entre una demanda cada vez más exigente y una oferta poco cualificada es uno de los desafíos a los que se enfrentarán las empresas de tecnología en España el próximo año, junto con la fuga de talento y la falta de inversión en el sector tecnológico.

Precisamente esa alta demanda de profesionales cualificados provoca que exista mucha fuga de talento, una alta rotación y volatilidad. Ello obliga a las empresas a ofrecer salarios cada vez más altos para atraer talento, unos salarios que se han visto incrementados alrededor de un 10% año tras año.

Julien Mur, manager de la división de IT de Hays España, asegura que "la gran mayoría de las grandes empresas multinacionales que vinieron a España durante los últimos años para beneficiarse de salarios bastantes inferiores a los que se pueden practicar en Reino Unido, Francia o Alemania, se encuentran con una falta de perfiles cualificados, salarios cada vez más elevados y otras dificultades comentadas con anterioridad, por lo que España empieza a ser un país no tan atractivo".

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